viernes, 29 de mayo de 2020

La leyenda de Hellbrandt Grimm - Capítulo uno (MEGA)

Muy buenas, warhammeros y warhammeras. Hoy continuamos con la traducción de un nuevo cómic sobre el mundo de Warhammer Fantasy, en colaboración con la gente de El Castillo y de Biblioteca del Viejo Mundo como ya va siendo habitual. Sin embargo comenzamos con la saga de historias pertenecientes a las sagas de Hellbrandt Grimm, con la que traeremos a nuestro idioma las aventuras de este misterioso mercenario.

Hellbrandt Grimm es feroz mercenario, de pocas sutilezas y marcado por el destino con una cicatriz en la mejilla izquierda. Las aventuras de este personaje vieron la luz en varias publicaciones de la revista Warhammer Monthly así como en dos novelas gráficas: "Una mano rápida y brutal" y "La leyenda de Hellbrandt Grimm". Os hablo sin temor a equivocarme de un personaje al que quisieron dar, cuanto menos, una leve importancia y profundidad dentro del mundo de Warhammer mediante sus cómics. Así que quién sabe, ya que estoy ayudando en las labores de edición lo mismo me animo a hacer por él lo mismo que ya hice por Liliana Falcone cuando llegue el momento... ;-)

Sin más que decir, os dejo con el capítulo de presentación de "La Leyenda de Hellbrandt Grimm".

miércoles, 27 de mayo de 2020

Proyecto "La Asamblea" (2): Nuevo avance y primeras partidas

Paso a paso vamos saliendo del desconfinamiento (en unas comunidades más rápido que en otras) y, no sin cautela, vamos recuperando gradualmente nuestra capacidad de acción. De que comenzamos a poder salir de casa hace ya dos semanas he tenido la oportunidad de jugar cuatro partidas con la lista de la Asamblea Halfling. Y he de decir que me lo estoy pasando en grande. Pido disculpas de antemano por la calidad de las fotos, pues la cámara de mi teléfono no es la mejor del mundo.

En todas las batallas he jugado listas a 2500 puntos. Por supuesto sigo fiel a mi premisa "una lista, una batalla", por lo que he tratado de encontrar el equilibrio entre jugar representando lo menos posible y probar el mayor número opciones que pueda. Y es que todavía me queda mucho trabajo por delante, pero poco a poco mi "horda hambrienta" va en aumento. Uno de los problemas que sigo teniendo es la falta de honderos, principalmente porque son una unidad básica. Pero no me he olvidado de la caja de Atlantic, ni de un montón de opciones a las que todavía tengo que buscar una solución en forma de miniatura.



Ya véis que los Embrochetadores son Enzartadorez Orcos, que el Carro de ponis es de Jabalíes, los Enjambres de corral son ratas y que apenas tengo media unidad de Caballería de batalla. Pero tiempo al tiempo.

En cuanto a las unidades básicas, ya tengo las miniaturas suficientes para representar dos unidades de Arqueros (una de las cuales acostumbro a utilizar de Honderos, para poder variar), una de Milicia con lanza y escudo y dos unidades de Batidores que poder utilizar como Destacamentos. Recientemente he encontrado una solución para la Caballería de batalla en ponis que no sé cómo no la vi antes: utilizar el poni de la caja del Paso de la Calavera. Tras haber tallado un poco los amarres para que encajase mejor el jinete de Black Tree, me encanta cómo ha quedado. Así que me fabriqué un molde con Oyumaru y ya empecé a aprovecharlo para crear una unidad dentro de poco. No solo eso, sino que lo podré usar para crear un Carro de ponis más adelante.



En cuanto a las unidades especiales solo cuento ya con doce Jinetes de Chokobo gallos gigantes, una Olla caliente y un total de 11 miniaturas de los hobbits Merry, Pippin y Sam que voy a usar de Patrulla fronteriza. Por otra parte Conseguí una copia distinta de cada modelo de Gallo de pelea de Lumpin Croop -junto al propio Lumpin y al estandarte Ned Puñojamón- pero no los voy a usar como tal; fin de cuentas no dejan de ser Halflings normales que otros ejércitos puedan usar como unidad mercenaria, así que estoy usando a Ned Puñojamón como Portaestandarte de Batalla y al resto de Gallos de pelea como Incursores del Sotobosque. También tengo una unidad de Ogros de la Asamblea (Ogros Toro que también usaré junto a mi ejército de Orcos) y un proyecto de Hombre Árbol que Yibrael me fabricó con unas ramas de un arbusto seco, al que le falta hacerle una cara y añadir espesor al follaje (y pintarlo, como todo lo demás). 




En primer lugar de mi lista de tareas pendientes sobre el ejército tengo el realizar los moldes de las miniaturas de Jinetes de cabras de TT Combat y hacer unas cuantas copias más del que llamo "Poni de los Agravios", junto a otros tantos  jinetes de los de Black Tree para tener por lo menos una unidad de cada una de las disponibles para caballería terrestre.Y en mi lista de deseos me gustaría encontrar alguna solución para representar a los Leñadores, así como dos modelos sencillos de ladrón con dos armas de mano con la que poder hacerme los Duros de Roer de Clegg. Porque los Carros de ponis, los Enjambres de corral y los Embrochetadores pueden acabar por representarse fácilmente con los moldes que ya tengo, pero encontrar dos o tres modelos de Halfligs con vestidos de pueblerino y con hachas a dos manos es más complicado. Aunque también le tengo echado el ojo a estos modelos de Halfling con espadón para hacerme una unidad de Pequeños Espaderos, les falla el tema de la armadura; sin prisa, todavía hay tiempo por delante.

En el tema referente a las partidas, he podido jugar ya la friolera de cinco batallas de lo más variopintas. Poco a poco me voy haciendo con el manejo pues su estilo de juego es bastante diferente a lo que suelo estar acostumbrado. Sobra igual decir que son terriblemente malos en cuerpo a cuerpo y muy, pero que muy buenos a disparo, pero dicho queda. He jugado diversos escenarios: una partida contra 5000 puntos de Goblins y con los Hombres Lagarto como aliados, y el resto enfrentándome en solitario a Kurgans, Demonios de Tzeentch, Altos Elfos y los Eslizones de las Tierras del Sur. He sacado conclusiones muy variadas, pero si me ha quedado clara una cosa es que debo retrasar todo lo posible la llegada al combate cuerpo a cuerpo y jugar a marear al oponente.








En todas ellas he ido aprendiendo a llevar el ejército. En las partidas que he jugado con Yibrael, el ganaba algunas veces y yo casi ganaba otras. Si bien cometí varios errores al comenzar las partidas me entusiasmó hacerle sudar un poco aunque fuese con la suerte que tuve al esquivar. En mi última partida obtuve mi primera victoria contra los Eslizones de Trosef Butterflanks (¡duelazo en la cumbre! xD); como digo voy aprendiendo, pero también admito que las condiciones del escenario que nos tocó me eran favorables. Además, al jugar contra los Altos Elfos de nuestro nuevo compañero de batallas Daemon Blackfyre (aunque en el local le llamamos "Casimiro") logré un respetable empate. También reconozco que está empezando a jugar, solo ha jugado tres partidas y que es el primer ejército que se va a hacer; aún no le han llegado las primeras miniaturas que ha comprado pero todo apunta a que va a aprender muy rápido. Porque además de tocarme enseñarle a jugar, estoy pensando en convertirlo en mi ayudante. ¿Y sabéis qué mayor tragedia hay que ser ayudante de Yibrael? ¡Ser MÍ ayudante, ñajajajajaj!

Como véis lleva todo representado con otras miniaturas, pero ya había ganas de jugar.
Ya por último añadir que este pequeño machaque que le he dado a la lista de la Asamblea Halfling en estos últimos días me ha servido para darme cuenta de unos cuantos errores que tiene. No es que sean fallos muy graves, pero está claro que en unos detalles se me fue la mano un poco y que en otros me pasé con la frenada y la cerré demasiado. Por fortuna y como digo estas sesiones de testeo me han servido para aprender mucho y en muchos sentidos, así que ya tengo anotados varios ajustes y erratas para cuando llegue el momento de corregirla.

lunes, 18 de mayo de 2020

Cuentos del Gato de Diez Colas - La historia del enano

¡Muy buenas! Gracias a nuestros compañeros de El Castillo, comenzamos la semana con otra traducción de las historias aparecidas en el cómic de "El Gato de Diez Colas". En esta ocasión os presentamos "La historia del enano", uno de los típicos cuentos relatados en esa taberna que sirven para animarnos y para que le paguemos otra pinta de cerveza a su narrador. 

Y os recuerdo que podéis acceder al grupo de Discord de El Castillo para conversar con ellos y disfrutar de su biblioteca de traducciones, llena de novelas y relatos de los universos de Warhammer Fantasy y Warhammer 40000.


El Gato de Diez Colas - La historia del enano (Mega)

viernes, 15 de mayo de 2020

Cuentos del Gato de Diez Colas - La historia del Cazavampiros

Muy buenas a todos. Hace ya unos años que detuve las labores de traducción que estaba realizando sobre los cómics de Warhammer Fantasy por falta de tiempo y la necesidad de dedicarme a otra clase de proyectos. Pero hoy quiero anunciar algo muy especial; algunos de los miembros que formamos parte de Biblioteca del Viejo Mundo y Biblioteca del Gran Nigromante hemos empezado a colaborar con la maravillosa gente de El Castillo para traer a nuestro idioma todo el material que falta por traducir.

"El Castillo" es un grupo de traductores sin ánimo de lucro que está dedicado a la traducción de novelas e historias de Warhammer Fantasy, Warhammer 40000 y otros mundos de fantasía. Esta labor es titánica, y merecen todo nuestro agradecimiento y apoyo. Además os quieren invitar a el grupo en Discord de El Castillo para que podáis conversar con ellos y disfrutar de sus traducciones. Es una estupenda noticia para todos los amantes de este tipo de trasfondo que no dominan del todo el inglés.

Hoy os presentamos "La historia del Cazavampiros", de la colección de historias pertenecientes a "El Gato de Diez Colas". ¡Esperamos que os guste!

Descargar "La Historia del Cazavampiros" (Mega)

lunes, 11 de mayo de 2020

7 razones por las que NO jugar Warhammer Reforged

Muy buenas. Hasta ahora me he centrado en los motivos por los que la comunidad Warhammera debería darle al menos una oportunidad a WarhammerReforged. Y debo admitir que no es un enfoque que llame la atención de todo el mundo; como dije en el anterior artículo sobre el tema, da igual lo que hagamos o lo que digamos porque siempre habrá gente que por una u otra razón haya marcado a la iniciativa o a sus responsables con una cruz. A fin de cuentas tendemos a fiarnos de las palabras de aquellos en quienes confiamos por una u otra razón, y después nos saltamos el proceso de comprobar por nuestra cuenta cuál es la realidad.

De vez en cuando algún despistado se acaba acercando a la comunidad de Reforged atraído sin duda por el boca a boca de la comunidad. Y los llamo “despistados” porque puede ser que escuchen muchas alabanzas sobre el proyecto y luego tienden a encontrarse con cosas que no se esperaban tras conocerlo de primera mano. Si bien es cierto que la iniciativa ha crecido hasta alcanzar límites que no esperábamos en 2015, es posible que haya crecido demasiado. Quizá te sorprenda estimado/a lector/a leer estas palabras, porque ¿quién en su sano juicio diría a la comunidad de Warhammer que no desea atraer tanta atención y volumen de jugadores? ¿No es así? Y menos aún después de haber invertido años de su vida en ayudar a desarrollarlo. Así que quiero centrar este artículo en las razones por las que NO jugar Warhammer Reforged, para despejar ciertas dudas que puedan quedar en el aire.


1ª Por eliminar la estimación de distancias. Dependiendo de la edición de Warhammer que más te llame la atención, es posible que encuentres estimulante el no poder medir antes de realizar una carga, lanzar un hechizo o disparar una catapulta. Entiendo que para muchos jugadores la estimación de distancias sea un aliciente más dentro de Warhammer, pero este elemento de diseño produce un enorme desequilibrio entre los jugadores que aprenden a hacerlo y los que no. Y es que existen muchos trucos -o triquiñuelas, según se mire- para aprender a hacerlo debidamente. Ya sea por un don natural a la hora de extrapolar distancias, porque te sepas las medidas de la escenografía, porque el tapete esté marcado, porque sepas cuánto mide la palma de tu mano y la poses sobre la mesa... etcétera, siempre habrá jugadores a los que se les dé mejor que a otros. Y esto poco tiene que ver con el verdadero sentido táctico de una batalla.

Una de las primeras decisiones de diseño sobre Warhammer Reforged fue la de decantarse por poder medir siempre frente a la estimación para evitar este tipo de discusiones y centrarse en la diversión. Si te gusta estimar por la razón que sea, preferirás jugar a otros juegos antes que a Reforged.

2ª Por usar pulgadas en lugar de centímetros. Este es un motivo localizado sobre la comunidad hispanohablante, pues usamos el sistema métrico. Se trata de un método más preciso, sí, pero teniendo en cuenta que en Warhammer se utilizan los dados de seis caras (D6) esto produce resultados más promediados dentro de la aleatoriedad intrínseca al juego. A fin de cuentas lanzar 2D6” ó 5D6cm proporciona los mismos resultados mínimos y máximos (entre 5 y 30 centímetros o entre 2 y 12 pulgadas). Sin embargo, cuantos más dados tires más promediado será el resultado. Siempre. Es más difícil sacar cinco 1's o 6's que solo dos. Y este hecho impide por ejemplo que a las unidades les sea mucho más difícil llegar a sus cotas máximas -o mínimas- de desplazamiento en las cargas.

En este caso, utilizar el sistema anglosajón de medida resulta más adecuado a la hora de interpretar la aleatoriedad presente en el juego. Si prefieres utilizar el sistema métrico decimal por su comodidad, no te va a agradar del todo jugar a Reforged.

3ª Por la aleatoriedad. Hay jugadores a los que no le gustan las sorpresas sobre el terreno de juego. Tras docenas de partidas, cada jugador aprende a conocer las opciones que resultan más efectivas y en este sentido se tiende a mezclar lo “fiable” con lo “no aleatorio”. Y es que aquellas opciones que te dan la opción de tirar en una tabla de diez resultados resultan incontrolables. Hay quien siente que no tener la oportunidad de elegir entre tres opciones es “peor” que obtener un resultado al azar de entre diez. Muchos jugadores miran estas opciones con recelo, así como la Animosidad de los pielesverdes que puede tirar por los suelos una partida en un momento crucial. O que se te muera tu mago y parte de tu ejército por lanzar un hechizo normalito con dos dados -podría pasar-. Pero en el juego como en la vida hay que asumir riesgos. Quienes no son capaces por ejemplo de reírse un poco cuando sacan dos unos seguidos al comienzo del turno y sus unidades comienzan a pelear entre ellas en lugar de hacer frente al enemigo no comprenden la naturaleza de los Orcos o los Goblins.Y tampoco comprenden la esencia de Warhammer.

No son pocas las opciones dentro de Reforged que están plagadas de resultados aleatorios. Y si no te gusta la aleatoriedad, preferirás no jugar a Reforged.

4ª Por su filosofía de juego. La filosofía que siempre se ha transmitido desde Warhammer Reforged es la de LA REGLA MÁS IMPORTANTE, y somos conscientes de que ésta es un arma de doble filo con la que te puedes hacer daño. Siempre hemos recalcado que Warhammer Reforged nació para la gente que quiere pasárselo bien con sus amigos, y no a costa de ellos. Independientemente de lo mucho que te guste ganar una batalla o lo poco que te guste perder, es más importante disfrutar de los acontecimientos que ocurren durante ese proceso que el resultado final. No son pocos los jugadores que no entienden esto, que vuelcan sus frustraciones personales a lo largo de la partida y que lo reducen todo a su desenlace de victoria o derrota. Y aunque ser jugador no es jugar por jugar, ¿qué importa el “Game over” si la clave del viaje está en disfrutar?

Jugar una partida a Reforged implica que ambos jugadores deben pasar un buen rato durante la batalla. Si piensas que este hecho va a suponer un problema para tu amistad con tus amigos, te desaconsejo jugar a Warhammer Reforged.

5ª Por ser un fan-made. Ya he hablado de esto en alguna ocasión, y es que siempre habrá gente que piense que por no ser un juego diseñado por una empresa le quita fiabilidad. Pero esto no es un argumento de nada; es más, siempre he defendido que una pasión genuina por lograr un objetivo es capaz de mover montañas. Ya podría Games Workshop invertir un millón de libras en desarrollar su futuro “Warhammer: The Old World” y pagar a un montón críticos que hablen maravillas del juego; si finalmente no se asemeja a lo que quiere la comunidad, los jugadores lo van a despreciar. Pero parece que porque no haya nadie entre sus filas que cobre un sueldo por ejecutar su labor ni invertir en publicidad el juego va a ser "peor".

Y esto es así desde su sistema hasta sus libros, pero pasando por las miniaturas. Nadie niega que GW sabe hacer grandes miniaturas (y más grandes cada vez, de hecho), pero el poder jugar con todas las miniaturas originales no significa nada. Esto se hace patente con cada marca alternativa que ha seguido creciendo durante los últimos años, y que ven en Reforged una oportunidad de seguir prosperando. La comunidad de Reforged nos ha demostrado en muchas ocasiones que sabe ser crítica en este sentido pues cada cual tiene sus preferencias, pero que poco o nada le importa la imagen de marca (salvo con quienes se dedican a timar y a maltratar a sus compradores, aunque por norba general esto casi nunca pasa).

Eliminar la mercadotecnia presente en las ediciones oficiales que nos empujaba a comprar más miniaturas que no necesitábamos para los ejércitos que ya teníamos y aplaudir hasta que nos sangren las manos a aquellos jugadores que han decidido comenzar nuevos ejércitos con los que jugar por el hecho de que les gustan son dos conceptos que no están reñidos. Si consideras que solo una gran empresa es capaz de desarrollar un gran juego, no te va a gustar Warhammer Reforged.

6ª Por su comunidad. O el “dios los cría y ellos se juntan”. Si has llegado a leer este artículo hasta aquí sin que te explote la carótida es porque no hacía falta que te explicase todo esto. Siempre hemos dicho que Warhammer Reforged no nació para acaparar nada... pero no íbamos a conformarnos con menos que lo mejor que tuvo la comunidad de Fantasy. Ni más, ni menos. Nunca se ha pretendido aunar a toda la vieja comunidad de Warhammer Fantasy bajo nuestra “bandera”. No, porque significaría que nos quedaríamos tanto con quien entiende el significado de LA REGLA MÁS IMPORTANTE como con todos hábitos perniciosos de aquellos jugadores a los que no les importa lo más mínimo. Esto provocaría de nuevo las muchas discusiones que colmaron las viejas ediciones oficiales, y que la gente que solo quiere divertirse con sus amigos se largue con viento fresco. Personalmente yo me alegro de que esta filosofía se siga manteniendo.

Afortunadamente es la propia comunidad quien se encarga de promulgar y mantener un entorno agradable y comprensivo para con el recién llegado, al tiempo que no se corta un pelo en defenestrar a los cuatro gatos que se han acercado con la intención de pervertir el juego. No han sido pocos los jugadores que han llegado a Reforged acarreando sus viejos hábitos, pero ahí está la comunidad para recriminar ciertas actitudes al tiempo que les tienden la mano ofreciendo una redención. Y tampoco han sido pocas las frustraciones que hemos visto aflorar en todo este tiempo por parte de la gente que no es capaz de comprenderlo. Si piensas que por algún motivo tu visión del juego no encaja con la de su comunidad, no vas a encajar dentro de Warhammer Reforged.

7ª Por sus responsables y sus creadores. Quienes formamos parte de una forma u otra de la dirección de Reforged no nos cansamos de escuchar las preguntas y las peticiones de la comunidad... pero esto significa que también vamos a responder, y no siempre vamos a responder lo que uno quiere escuchar. Porque, repito, no queremos contentar a todo el mundo. Si por ejemplo te pasas dos semanas insistiendo en que desarrollemos opciones que hagan crecer bosques de la nada y que además maten mucho, o incluso meses diciendo que los cañones son muy burros porque te pueden matar a tu Devorador de Almas, es posible que pensemos que el juego no te importa y nos cansemos de escucharte. Escuchar los mismos argumentos repetidos una y otra vez como un mantra agota, y no le otorga al jugador la razón. Y en este sentido a muchos quizás les sobran los motivos para despreciarnos hasta en lo personal. Es quizás la razón más estúpida y necia de la lista, pero si la añado es porque parece legítima para algunos.


Nos reafirmamos cuando debemos hacerlo al tiempo que reconocemos nuestros errores en la misma medida. Porque somos responsables de este gran juego al tiempo que seguimos formando parte de la comunidad más sana y viva que he visto desde que llevo jugando a Warhammer. Cuando no se intenta caerle bien a todo el mundo es cuando se desarrolla una personalidad y un carisma propios, únicos. Si bien el amor por Reforged mueve montañas, el odio que es capaz de generar algunos de nuestros actos u opiniones produce terremotos; sin grandes efectos, pero muy ruidosos sin lugar a dudas. Hay jugadores que se han alejado de la iniciativa solo porque sienten que no les hemos hecho caso, y que no saben cuánto nos alegramos de ello. Y la comunidad que se ha organizado en torno a Reforged se merece por parte del Reforged Team una constante dedicación y lo mejor que les podamos ofrecer.

Por si no te ha quedado claro,  la intención de este artículo ha sido la de destruir las actitudes perniciosas de aquellos individuos que pululaban en la antigua comunidad de Warhammer y cualquier juego en general, al tiempo que señalo unas cuantas decisiones de diseño como relleno. Y lo creas o no hubiese preferido no resumir en una sola frase lo que he tratado de explicar en estos siete puntos (unos más centrados en cuestiones de diseño y otros referentes a la educación que no recibieron algunos en sus casas), pues está fuera de mi intención meter a toda una comunidad o comunidades en el mismo saco y más aún cuando hay gente que dedica su existencia a sacar las cosas que digo fuera de contexto. Jamás he pretendido marcar sobre comunidades enteras las tóxicas actitudes de ciertos individuos, pese a que algunos de ellos se empeñen en decir lo contrario.

Independientemente del juego que te guste o de las decisiones de diseño que te diviertan de forma sana con tus amigos o seres queridos, si no comprendes la intención de este artículo Warhammer Reforged no es para ti. Así que no te des por aludido si realmente piensas que no debes hacerlo. Y si te sientes aludido por ello, créeme si te digo que no me importa tu opinión en lo más mínimo.


lunes, 20 de abril de 2020

Warhammer Reforged: un nuevo enfoque de la comunidad

Han pasado cinco años desde la descontinuación de Warhammer Fantasy Battles. 2015 fue sin duda un punto de inflexión para nuestro amado hobby, pero han ocurrido muchas cosas desde entonces.


A nivel empresarial, está claro que Games Workshop no se ha desentendido de este mundo de fantasía por completo. En aquellos tiempos, GW realizó un esfuerzo bárbaro por promocionar su nuevo mundo (o modelo de negocio) conocido como “Warhammer: Age of Sigmar”. Y fue tal el interés que tenían en promocionarlo que vieron necesario ocultar en el trastero el juego de miniaturas que les hizo llegar a lo que son hoy en día.

No me malinterpretéis; en aquel entonces y a día de hoy, Warhammer 40000 sigue siendo el juego de miniaturas que mantiene la empresa a flote. Sin embargo Warhammer Fantasy representaba “apenas” un 10-15% de sus beneficios totales. Y lo digo entre comillas porque, si no recuerdo mal, la venta de Marines -y solo marines de los diversos capítulos- representaba aproximadamente el 35-40% en aquella época. Es decir, una pequeña parte de WH40K triplicaba el volumen de ventas de WHFB al completo. Pero otra prueba de esto son los medidores de “hype” que realizan con cada pequeño fragmento que muestran sobre “Warhammer: The Old World”, un proyecto que según ellos les tomará años realizar pese a tenerlo todo hecho.

A nivel de comunidad es más complicado de analizar, pues cada cual tendrá una percepción de lo que ocurrió entonces y de lo que ha pasado hasta ahora. Pero un hecho indudable es que esta comunidad se ha disgregado a niveles que yo al menos no imaginaba. Personalmente no lo veo como algo negativo ni mucho menos, pero entiendo que a los más nostálgicos se les caiga una lagrimilla al echar la vista atrás y hacer ciertas comparaciones. A fin de cuentas la nostalgia nos hace recordar tiempos más felices al tiempo que nos cierra la puerta a nuevas experiencias. Y todo porque alguien decidió apagar el foco que iluminaba un juego emblemático con más de treinta años de historia y que unió a miles de jugadores por todo el planeta. 

A los pocos meses de recibir la noticia y sin un centro de atención como lo era la propia GW cada jugador fue víctima de su propio enfoque sobre el juego, haciendo que nuestras múltiples diferencias brillaran con luz propia. La gran mayoría decidió refugiarse en su edición favorita, o empezó a jugar a otros juegos como Kings of War, The Ninth Age y Age of Sigmar, o simplemente dejó de jugar y vendió sus ejércitos o los guardó en el trastero. Por otra parte, solo un par de locos (Endakil y Yibrael) se pusieron manos a la obra para configurar un sistema propio con el que seguir jugando, y tan solo hubo una persona que le prendió fuego a su ejército de Elfos Oscuros; puede que no tenga relevancia alguna en la estadística, pero me pareció tan insólito que no pierdo la oportunidad de recordarlo.

Tomaré como referencia el tiempo que duró la octava edición de Fantasy al decir que la jugada no les salió como esperaban. La que fuera la edición pensada para vender más miniaturas que los jugadores veteranos no necesitaban no cumplió su objetivo, no al menos como ellos pensaban. Y es que el mayor de los defectos de los que adolece esta edición es que apesta a mercadotecnia por doquier, tanto a nivel de reglas como en el trasfondo desarrollado durante esa época. Y es que una cosa va de la mano de la otra si, de repente, se pretenden introducir nuevas unidades al mismo tiempo que se genera la forzada necesidad de adquirir más regimientos de los ya existentes. En primer lugar porque requiere un esfuerzo adicional el lograr que ambos conceptos encajen, y en segundo porque no todos los jugadores lo van a aceptar.

De todas formas hemos visto que nuestra vieja amada está lejos de desaparecer por completo. Lo hemos visto continuamente gracias a juegos como Blood Bowl y la cuarta edición de Warhammer Fantasy Roleplay, de videojuegos como los “Total War: Warhammer”, o con los avances de “The Old World”. Son juegos que siguen desarrollando este mundo de fantasía, pero no lo hacen al mismo ritmo del que fue el juego de grandes batallas de miniaturas. A fin de cuentas no es la propia GW quien ha desarrollado todos estos juegos. Es decir, que si Warhammer Fantasy sigue existiendo ha sido gracias a poner esta labor en manos de terceros, y al sector de la comunidad que no se dejó arrastrar por las decisiones empresariales. Aunque no forme parte de los contratos legales, ha sido la propia comunidad la que más se ha esforzado en mantener con vida este mundillo.

Quienes no hemos dejado de disfrutar de este mundo de fantasía hemos demostrado una y otra vez que la comunidad sigue manteniendo con vida este juego. Claro está, Warhammer Reforged no es una edición oficial y a mucha gente le repele el hecho de que sea un sistema desarrollado por fans. Yo prefiero darle la vuelta a ese argumento y decir que es precisamente porque es un juego desarrollado por su fanaticada la razón de que refleje mucho mejor sus peculiaridades.

En Warhammer Reforged esto es así principalmente por dos razones: porque no existe la necesidad de vender miniaturas a sus jugadores (por lo que cada cual juega con lo que le gusta de verdad) y porque quien se toma la molestia de desarrollar un sistema propio -además de todos sus ejércitos- indica que hay una pasión genuina en torno al juego y lo que representa. No es por nada, pero hay que demostrar un conocimiento inmenso tanto de las distintas ediciones oficiales como de su entorno de fantasía para realizar algo así. Es una labor que Warhammer Reforged ha hecho y está haciendo, semana a semana, mes tras mes, año tras año.

Ya he comentado en otras ocasiones que no es tan complicado parchear los agujeros de una edición concreta o lo enormemente fácil que es descargarse los antiguos fondos oficiales y copiar lo que hacen otros para usarlo como si fueran ideas propias. Es normal que quienes se dejan impresionar por una maquetación de libros a todo color se fije más en estos detalles que en el trabajo que de verdad importa, porque no son pocos los que son más influenciados por la manera de decir algo que el propio mensaje, le pese a quien le pese leer estas palabras. Nosotros sin embargo optamos por el camino más difícil, y a la vez el más satisfactorio. Pues a día de hoy no hay otra iniciativa fan-made en el mundo que haya valorado TODO el setting de Warhammer Fantasy -desde los distintos sistemas a todo el trasfondo presente en sus diversos juegos- para elaborar una edición propia, de los jugadores para los jugadores.

Y sé que en cierto sentido, a muchos les da igual lo que digamos o lo que hagamos. Da igual que el Reforged Team se haya esforzado en rescatar y dar una forma cohesionada a todos los ejércitos que existieron. Da igual que hayamos sacado más de ochenta suplementos ExtraReforged con los que ampliar la variedad de opciones que existían. Da igual que hayamos trabajado codo con codo con La Biblioteca del Viejo Mundo para realizar toda esta labor en base al trasfondo de Fantasy. Y da igual que nos pasásemos todo el año 2019 escuchando a la comunidad para pulir todos estos aspectos y lanzar la tercera edición de Reforged. Da igual, porque entendemos que Reforged no va a gustar a todo el mundo.


Pero claro, ahora puedes pensar que me es muy fácil decir estas cosas por ser el encargado de las relaciones públicas de la iniciativa. Es por eso que prefiero que sea la propia comunidad quien diga lo que ha logrado Reforged y sin pelos en la lengua:

Warhammer Reforged es el retorno de aquel juego que nos dio tantas tardes de diversión antaño. Es una vuelta a darle importancia al trasfondo y darle ese toque único a cada facción. En ese sentido es más parecido a la 5ª edición, con una revisión de reglas cogiendo lo mejor de 5ª, 6ª, 7ª y 8ª edición. ¿Es perfecta? En un juego de esta magnitud, la perfección es imposible. Pero sí que puedo decir que es la única edición fanmade que permite sentir cada facción como si estuvieras en una novela.” - Miguel.

Ha recogido un montón de gente a lo largo de muchos años de afición y ha juntado a esa gente con un juego divertido y vivo. Para quienes nos gusta JUGAR. Y pasarlo bien recreando con ejércitos en miniatura de un mundo fantástico todo lo que se nos ocurra. Extendiendo además el mundo y considerando todas las opciones sin dejar de ser fiel y “realista”. Poder jugar con Middenheim, desde sexta no podía. Como yo cientos, con sus listas o unidades. Hasta hay una lista Halfling y especiales del Día de los Inocentes, es la hostia. En Reforged hay sitio para todos. La única pena de Reforged es estar tan lejos de algunos y no poder explorar el hobby juntos.” - Noé.

Reforged me ha introducido a Fantasy, me ha dado “Síndrome de Diógenes” en conversionar y completar ejércitos, los extras me parecen una idea sublime, me ha acercado a una comunidad entera. Y joder, hasta me hicieron caso con las diablillas de F4. A mí por lo menos me ha dado algo que lo puedo llamar una buena etapa de mi vida.” - Pol G.

Quiero decir ahora aquí y en publico, ya que nos estamos chupando las pollas, que esta es la mejor comunidad de wargames que he conocido nunca. Sin discusiones absurdas, sin gurús ni expertos, discusión desde el respeto, memes por doquier y nadie se ofende... todo es positivo. Y esto ni en comunidades de rol, ni de Warhammer Fantasy, 40K, Kill Team, Malifaux o Blood Bowl me lo he encontrado.” Beorn.

Lo mejor de Reforged: eh chicos, discusión de reglas. En cualquier otro reglamento, horas y horas de discusión porque al final el diseñador no esta y es todo hablar de paja. Reforged: Yibrarel, procede a sacarse el miembro y golpea la mesa al grito de “¡se hace así!” y fuera bromas, esto es la hostia. Lo que mas me gusta de Reforged: el libro de ejercito de No Muertos. Porque para jugar Imperio puedo jugar con otras ediciones pero con No Muertos, no. Pregunto a sus diseñadores y ellos responden.” - Aitor.

"Pues a mí me gusta Reforged por lo que NO tiene: No tiene una comunidad culodura y tóxica a la que solo le importa ganar por encima de todo lo demás. No tiene chanchullos con marcas de miniaturas alternativas que modifiquen las reglas de los ejércitos en función de sus ventas ni tiene gente entre sus filas que cobre por su labor. No tiene la morralla de hábitos que envenenaron Fantasy durante sus últimos años y haciendo que diera por culo ir a torneos en los que todos iban a machete con las mismas listas." - Elric de Melniboné

Reforged me ha permitido retomar el hobby que era una de las ilusiones de mi vida. He jugado a todas las ediciones desde 5@ y me parece la versión mas completa, equilibrada, fiel, inmersiva y realista que ha habido. Y ademas tiene una comunidad 10/10 y un equipo activo e implicado que va sacando material. Sinceramente, no se qué se puede mejorar. Lo mejor es quitar las bajas de atrás. Ahora yo siento que sí puedo jugar. Tengo hobby para años a la vista.” - Dani C.

Para mí es la mejor edición de Warhammer jamás hecha, y me gustaría profundizar en el tema competitivo: jugué en 5ª, 6ª y 7ª y lo dejé a principios de 8ª porque para mí dejo de estar balanceado. Reforged engloba todo lo bueno de Warhammer y gracias a eso he vuelto a jugar. Me gusta la igualdad entre ejércitos, discurrir las listas y las estrategias para poder ganar y no veo ejércitos imbatibles. Recordemos que GW también trabajó en el balanceo de ejércitos pues se jugaban muchos torneos y había mucha competitividad hasta que se les fue de las manos. Este es mi parecer, es lo que opinamos mi hermano y yo, que estamos siempre pegándonos entre nosotros con todos nuestros ejércitos y nunca hay un claro ganador” - Adrián y Ángel “Castañeda”

Seré conciso: Me encanta que Reforged me permita hacer ejércitos tematizados, Middenheim, Khorne, Kurgans, etc. Me encanta poder tener grandes personajes que sean lo que deben ser: grandes guerreros o magos. No me gusta que la comunidad estigmatice a los que hacen listas jugonas por muy temáticas que sean. Me gusta que adapten las ultimas unidades a Reforged. Hay cosas que cambiaría, como todo el mundo, pero Reforged me permite jugar tanto competitivo como temático. Y me encanta la dedicación del Reforged Team en hacer que este hobby siga vivo. Felicidades. - Ulric.

A mi lo que más me gusta es que ofrece muchas posibilidades. Hay tanta variedad y combinaciones que es muy difícil jugar contra las mismas listas” - Grondcirth.

Desde que tenía 10 años llevo dándole caña al Warhammer... seguir tirando dados en reforged simplemente me sigue dando la vida. Seguid así chavales” - Ángel L.G.P.

"Si no es Warhammer Fantasy oficial, al menos es como debería haber sido. Simplifica cuando debe y cuando no, es en mi opinión más «realista» que cualquier otra versión". - Manu J.

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¿Qué mas se puede decir? Pienso que bien poco. Repito, entendemos que Warhammer Reforged no tiene por qué gustarle a todo el mundo, pero si te gusta Warhammer de verdad y a día de hoy no le das una oportunidad, es porque no quieres. Gracias por leer hasta el final.

miércoles, 15 de abril de 2020

"Esto sigue sin ser para vosotros"

Estimado/ lector/a: las ideas que encontrarás en este artículo forman parte de una realidad. Quizás no formen parte de “tu realidad”, y si tienes la fortuna de vivir en un entorno aislado de estas circunstancias que aquí se describen, me alegro por ti. Es posible que no te afecten, o que no lo notes si lo hacen. En cualquier caso, no es así. En 2012, mi gran amigo Yibrael (creador y señor de esta Biblioteca) realizó un artículo muy descriptivo sobre una situación que se ha prolongado durante los ocho años que nos separan de aquel momento. Y digo esto para aquellas personas que consideran relevantes las fechas con tal de desacreditar una opinión con la que no están de acuerdo, pero que les es imposible rebatir de otra forma a falta de otros argumentos.

Vivimos en un momento histórico, en el que gran parte de la humanidad vuelve a estar unida en un objetivo. Pero no digo ni con mucho que esto sea fácil. El objetivo al que nos enfrentamos -derrotar la plaga del dichoso coronavirus mediante el confinamiento- está claro para la mayoría de la gente, pero no todo el mundo lo lleva con la misma soltura. Y menciono esto porque, quienes formamos parte del mundillo de los wargames lo llevamos con mayor facilidad que el resto de la gente. No por nada nos hemos entrenado durante años a base de aficiones “de interior” como videojuegos, cómics, libros, series o películas y, por supuesto, los juegos de miniaturas, de mesa o de rol (con todo lo que eso conlleva).

Actualmente, este mundo se ha desmitificado muchísimo en torno a toda la leyenda negra que arrastraba durante décadas sobre quienes formamos parte de él. Pero ahora hay otro tipo de prejuicios sobre este tema, mayormente enfocados sobre las chicas que son frikis de algo (y es que siempre se ha visto con escepticismo la inclusión de la mujer en éste y cualquier otro ámbito catalogable como "un campos de nabos", pero ese es otro tema a tratar largo y tendido). Cualquier medio que tomase como eje de sus actividades los mundos de fantasía ha sido criticado hasta la saciedad por otro tipo de sectores, y ya sabemos lo que opina la parte más conservadora de la iglesia católica sobre todo aquello que le haga la competencia a su mitología y deidad insignia.

Sin embargo, si hay algo que ha ayudado y mucho a que esta situación se relaje en los últimos tiempos ha sido la gente famosa. Personalidades tan dispares como Vin Diesel, Henry Cavill, Javier Cansado o Alberto Chicote han ayudado en cierto sentido a suavizar esta situación al reconocer de manera abierta sus aficiones frikis; ya sean los juegos de rol o de miniaturas, parece que últimamente se han popularizado bastante dado que el vulgo acostumbra a relajar sus opiniones sobre cualquier tema que realice un famoso. Y si no, preguntadle a Gwyneth Paltrow sobre sus enemas de café.

Quienes hayáis leído el artículo de Yibrael verán ya por dónde pretendo ir. Y es que Games Workshop (hablo de GW porque es LA referencia en este sentido, aunque habrá otras) ha mantenido intacta su política de vendernos la imagen de exclusividad sobre sus productos. No voy a entrar a debatir sobre lo mucho que ha mejorado el acabado de sus miniaturas en los últimos años, lo cual es cierto. Acostumbramos a relacionar el significado de “exclusivo” con las cosas que son “top”, “lo mejor”, “la crème de la crème”. Y poca gente se da cuenta de que algo “exclusivo” tiene más que ver con ser “excluyente” que con otra cosa. A fin de cuentas, solo un necio confunde valor con precio. Y el caché de cualquier producto aumenta cuando hay celebridades que los utilizan.


Si conoces los productos de Games Workshop, poco te diré que no sepas ya. Para quienes no conozcan su historia, decir que el gigante británico de las miniaturas ha tomado por norma el vendernos sus productos cada vez en menor cantidad y a mayor precio. En las últimas décadas, los seguidores de sus juegos observamos atónitos como se cargaron sin miramientos uno de sus juegos más emblemáticos -Warhammer Fantasy Battles- y lo enviaron al más oscuro olvido... aunque no es del todo cierto, puesto que lo han mudado al mundo digital con los Total War Warhammer, se han preocupado de mantener la expectación sobre "The Old World" y continúan quemando sin contemplaciones muchas de las planchas de miniaturas que diseñaron hace más de diez años para seguir vendiéndolas bajo la marca de Age of Sigmar; el mundo de fantasía que nació de la muerte de Fantasy. Por supuesto, los precios no son los mismos que los de hace diez años ni el volumen de ventas que realizan es tan grande como antes. ¿Es ese entonces el secreto del éxito, apostar por un modelo de negocio en el que vendes menos menos miniaturas a mayor precio? Pues no exactamente.


Precios de las tropas de Kislev en 2003. Ya veremos las de 2023.

La descontinuación de Fantasy fue una maniobra empresarial necesaria para mantener el monopolio sobre los wargames de fantasía, con un modelo de Propiedad Intelectual que solo ellos pueden controlar. A fin de cuentas resulta muy costoso y da una imagen pésima emplear esfuerzos en demandar a todos los pequeños fabricantes de miniaturas (autónomos en muchos casos) para arruinarlos y que así dejen de fabricar proxies que sirvan para sus juegos. Son la “Electronic Arts”, la “Disney” de los juegos de miniaturas. Y otra prueba de ello podría ser la simplificación que ha sufrido la 8ª edición de Warhammer 40000, que ha logrado atraer al juego a gente como a mí mismo y, lo admito, a comprar las miniaturas que me faltaban para dar personalidad a mi ejército de Ángeles Oscuros...

...y teniendo en cuenta el descuento que hacía la tienda local por cierre, a falta de un relevo generacional.
A lo mejor es ahora cuando te apetece resaltar mi incoherencia, diciendo que por un lado hablo de la soberbia que tienen algunos jugadores que presumen de su poder adquisitivo por un lado mientras compro miniaturas por el otro. Lo entiendo. Porque ahí no te falta razón. Soy un yonki, un vicioso de las miniaturas de las miniaturas. A tal punto es así que que incluso hice otro artículo sobre el clonado de miniaturas para todos aquellos que necesitasen dichos conocimientos. Lo gracioso fue que de entre todos los grupos de Facebook en los que lo compartí, hubo uno en el que varios usuarios me tiraron con palos y piedras pues alegaban que fomentaba la piratería. Y lo hacían de una forma que parecía que les iba la propia empresa o su estilo de vida en ello, como si la empresa que cambia nuestro metal por su plástico fuese suya. El caso es que el post fue censurado para evitar conflictos, y a otra cosa mariposa. Aquí no ha pasado nada...




No entraré a valorar si el sistema, trasfondo o estética de AoS son o no una mierda pinchada en un palo, pero ningún juez pondrá en duda que es “mierda de la marca GW” y de nadie más. ¿No Muertos? ¿Enanos? ¿Orcos? Eso puede hacerlo cualquiera, pero elfos ciegos sobre tiburones que flotan en el aire... eso es algo que solo GW puede hacer. Y vender. A fin de cuentas, hubo gente que no dudó un instante en cambiar las peanas sus ejércitos en cuanto lo dijo la empresa. No intento que te des por aludido si viviste esa transición más tarde que temprano a causa de la presión social, porque estoy hablando de esa gente a la que no le importaba el mundo de Fantasy lo más mínimo y que solo se interesaba por la imagen de marca; aunque sea la imagen de alguien que se deje de golpe centenares de euros en plástico. Además, la lógica dentro del mundillo dictaba que nadie en su sano juicio se pondría a trabajar durante meses o años por amor al arte para confeccionar una alternativa con la que seguir jugando a Warhammer y sin mercadotecnia.






 

Warhammer es un juego de tarde inglesa, Warhammer Age of Sigmar es un tiradados de torneo y Warhammer 40000 va camino de convertirse en eso mismo con la “Primaris-zación” de las miniaturas y la simplificación de sus reglas. Bastaba con levantar los ojos de la mesa de pintura en 2012 y ahora en 2020 para ver que el estilo de vida que llevamos ya no encaja con el primero. Es ahora cuando a lo mejor piensas que “me estás hablando de un juego de muñequitos muerto y eso a mí no me afecta”. Pero es entonces cuando hago referencia al primer párrafo de este artículo y te pregunto: ¿Qué te hace pensar que esto mismo no ocurre en muchos otros aspectos de nuestra vida? Lo único que ha hecho Games Workshop es saber ponerse al día.

Extracto de del tebeo “Va la T.I.A. y se pone al día” de Mortadelo y Filemón, 1989. Gracias Paco, me hiciste reír muchísimo cuando era un niño. Ahora ya no me hace ninguna gracia.

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