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miércoles, 25 de abril de 2012

Tecnología goblin

Hay que reconocer que los pobres goblins lo pasan fatal. Los orcos abusan de ellos, los gigantes los pisan y los trolls se los comen... Pero lo peor para los goblins son los propios goblins. En el fondo, los goblins son como niños malvados, y siempre acaban pagando las consecuencias de sus actos de pillaje, latrocinio, traición y apuñalamiento. (¡hay que ver qué agradables son! xD).

Sin embargo, es la gran inventiva de los goblins para molestar y hacer daño la que ha creado la mayoría de las armas de guerra pielesverdes, desde los chapuceros lanzapinchoz hasta las precisas katapultaz de goblinz voladorez. Karroz de guerra, lanzapiedroz, vagonetaz de atake... La imaginación de un goblin para perjudicar al prójimo no tiene límites. (Pinchar sobre las imágenes para ver en tamaño grande)







Era sólo cuestión de tiempo que los goblins descubriesen cómo funciona eso de la pólvora. Bien es cierto que la pólvora de la que disponen los goblins es robada (como casi todo lo que poseen los goblins), y también es cierto que sus cacharros están hechos con basura (¡sí, con basura!). Pero una vez a un goblin se le ocurre la idea de la Bombarda, no hay marcha atrás: muchos enemigos de los goblin caerán gracias a este arma prodigiosa, y probablemente el goblin que tuvo la idea acabe volando en pedazos por culpa de su ingenio, pero... ¿y lo que los demás goblins se ríen mientras tanto?




Esta es la Bombarda goblin, que he fabricado con piezas varias: el cañón está hecho con piezas sacadas de un huevo Kinder xD. La estructura está hecha con piezas que sobraron de los lanzacohetes Katsuchan de Mantic, y los goblins, pues son goblins de plástico. Usaré esta bombarda en mi ejército goblin de Warhammer (ya he preparado unas reglas experimentales que pronto publicaré), y también para Kings of War como Trombón de guerra. Me falta pintar algún pequeño detalle, y dibujar unos símbolos en los escudos frontales (probablemente sean la mano de Morko y el pie de Gorko), pero tenía ganas de poner las fotos. Mi bombarda ya se ha estrenado en una batalla contra no muertos, en la que acabó con cuatro esqueletos y tres tumularios. No es mucho, pero al menos no estalló en pedazos. Ya habrá máz batallaz...

jueves, 9 de febrero de 2012

Probando el Kings of War


Para aquellos que no lo sepan, Kings of War es el juego de batallas fantásticas de Mantic Games, una empresa bastante joven dedicada a esto de las miniaturas (o modelos, como se dice ahora...). Las reglas han sido creadas por Alessio Cavattore, el italiano que trabajó para GW en el Studio durante las 5ª, 6ª y 7ª ediciones de Warhammer, y ya can por su segunda edición. Mantic Games tiene su propio blog, que hace poco se ha unido a la Forja de Marte, siendo el primer blog de la Forja sólo en lengua inglesa (aprovecho desde aquí para darles la bienvenida a la Forja de Marte).

Kings of War se desarrolla en el mundo fantástico de Mantica, del que he tenido pocas oportunidades de conocer su historia, pero parece un mundo bastante arquetípico de fantasía, estilo alguno de los universos de campaña de D&D. En él hay enanos, elfos, orcos, goblins, muertos vivientes...

Mhorgoth el Sin Rostro, señor de los No muertos... en Mantica.


La idea de probar el juego surgió estas navidades, cuando mis amigos y yo hicimos un pedido a Maelstrom Games. Yo pedí dos catapultas no muertas de las de Mantic para mi ejército de No muertos clásicos, y otro colega se pidió la caja grande de enanos abisales y el cónclave de guerra de estos para su naciente ejército de enanos del Caos. Y ya que en la caja venía el reglamento, pues decidimos probar.

Contenido de la caja que se pilló mi colega U.R.R. Esti


De momento sólo hemos jugado una partida de prueba (hoy por la mañana se suponía que íbamos a jugar otra, pero me quedé dormido... cosas de quedarse en internet hasta las 4 de la mañana xD). La batalla enfrentó a mis No muertos con los Reinos Humanos de mi amigo Ragnor, y lo que en principio iba a ser una batalla a 500 puntos se transformó en una a 750, ya que a los dos nos parecía poco lo que daba para meter con 500 puntos xD

Yo incluí (más o menos) una unidad de 20 esqueletos con lanzas, una de 30 zombis, una de 10 tumularios/resucitados, una de 5 momias (recomendación de Carl Hofferber ;)), una de 20 esqueletos con arco (recién sacados de mi caja de restos)  y un Rey Liche. Mi adversario incluyó 20 espadachines, 20 lanceros, 20 ballesteros, 3 ogros, un mortero, un cañón, un general y un estandarte de batalla (creo recordar que su ejército era más o menos así). Jugamos sin reloj (KoW se juega con un reloj de ajedrez o similar, pues hay límite de tiempo para los turnos, pero como era la primera partida, pensamos que era mejor sin medir el tiempo), y terminamos la batalla en unos 40 minutos.

Y mis impresiones en general han sido buenas. Temía que fuese demasiado similar a Warhammer, pero no; el estilo del juego, aunque superficialmente puedan guardar algún parecido, es completamente diferente. Y menos mal, porque empiezo a saturarme de tanto Warhammer xD.

El sistema de juego de KoW es muy sencillo: cada unidad está representada con un perfil simple de sólo 6 características (que varía con el tamaño de la unidad) y algunas reglas especiales. Las tiradas, todas con D6, son bastante sencillas de pillarle la mecánica. El juego toma muchas cosas de algunos wargames históricos, como la idea de la característica Nerve (Coraje): esta tiene dos valores, uno, más bajo, que es el valor de desorganización, y otro, mayor, que es el de desmoralización. Al final de cada turno, el oponente tira 2D6 por cada unidad tuya a la que haya dañado, y le suma los puntos de daño que lleve, y lo compara con el valor de Nerve. El resultado determina lo que pasa con la unidad (si queda desorganizada, desmoralizada o se queda como está). Otra de las cosas que más me ha gustado es que las listas de ejército vienen en el manual básico, y está pensadas para estar a la par unas con otras (vamos, que no hay "efecto gamusino", como en la GW xD).

Una hoja de la lista de ejército


Por supuesto, no todo el campo es orégano. Hay algunas cosas que o acaban de convencerme del todo como por ejemplo la terrible imprecisión de las máquinas de guerra, que en su mayoría han de obtener un resultado de 6+ ó de 5+ para hacer algo. Vale que las máquinas de guerra de esos tipos (catapultas, cañones y otras armas de asedio de hace siglos) fuesen muy imprecisas, pero creo que deberían ser un poquito más efectivas, en plan que causasen una cantidad menor de daño con un resultado menor, para representar el efecto sobre la moral de una unidad que tiene el que te dispare con un cañón o te tiren un pedrusco enorme encima (ya que aquí el daño representa tanto las bajas y las heridas como la moral que le quede a la unidad). Otra cosa que, a mi juicio, se podría mejorar, es la composición de las listas de ejército, ya que no se hace distinción entre las unidades de "línea" y de "élite": nada impide a un jugador de no muertos jugar con todo momias y caballeros vampiro, por ejemplo, o a los humanos jugar sólo con ogros.

Pero salvando ese par de pequeños detalles (y el hecho de que todavía es un juego muy joven, así que se le pueden perdonar algunos defectillos), el Kings of War es un juego muy interesante, una alternativa no sólo rápida sino diferente a Warhammer que se puede jugar con las mismas miniaturas. Su sencillez permite librar batallas enormes en poco tiempo (y eso sin hablar de lo barata que es en general su gama de miniaturas, que pueden usarse tanto para Kings of War como para Warhammer). Ya que el reglamento puede encontrarse para descarga gratuita en la propia página de Mantic Games, recomiendo a todos los jugadores de Warhammer al menos probarlo; no como sustituto, ya que son juegos muy diferentes, pero sí como otra opción muy interesante para no estar siempre jugando a lo mismo.
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