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lunes, 28 de agosto de 2017

Aprovechando el verano

Hola a todos y todas. Hace mucho que no escribo una entrada, así que voy a hacer una largando sobre nada. El verano se acaba junto a la media temporada de Juego de Tronos, vuelven las colecciones por fascículos y poco a poco comenzamos a vislumbrar esas señales que avecinan que se acerca el invierno. Así que en esta entrada os hablaré de ciertas cosas que han sido reseñables en lo referente a mi existencia durante este agosto que termina.

El verano en Cantabria es muy cántabro...

En primer lugar, por supuesto, Warhammer Reforged. Si bien para muchos de los mortales el decir "vacaciones" es sinónimo de tiempo libre, para nosotros es sinónimo de dedicarle más tiempo a nuestro hobby. Queramos o no. El equipo de diseño ya hace un gran trabajo durante todo el año, y a mí me ha tocado manterner caliente el blog durante el parón veraniego. Si bien es cierto que sobre mis hombros no recae el peso creativo de la iniciativa (dad gracias a los dioses por ello) el trabajo de machaca requiere mucho más tiempo del que aparenta. Y si no que se lo digan a Lord Eledan y a su equipo de traductores y maquetadores que se han comido por las patas la traducción del suplemento de Ultramarines -y los que vendrán-. Lo tenéis en Espadas y Dados, así que ya os estáis pasando a darles las gracias.


Lo menciono porque además, en sus ratos libres, me ha estado ayudando a dejar a punto la sección del reglamento de Reforged dentro de la App (Loading... 97%). Por otra parte, tampoco han sido pocas las horas que he dedicado poniendo a punto las tablas de referencia rápida que se incluirán en los libros de ejército. Y tras investigar un poco por fin he abierto una cuenta de Twitter en la que dar a conocer las novedades de la iniciativa a los usuarios de esta red social. No todo el mundo está en Facebook, y también tienen su derecho a estar al tanto de primera mano cuando publicamos algo. Además existen un sin fin de pequeñas y grandes tareas y otra clase de preparativos en las que el Reforged Team y está trabajando con todas sus ganas junto al equipo de diseño. Lo cierto es que ya no me imagino la iniciativa sin ellos. Aunque sea mi nombre el que veáis más amenudo anunciando las novedades y demás, ellos me cubren las espaldas. Y me alegro de que entre todos seamos capaces de mantener viva las ganas que tiene la gente de divertirse. Y tener la oportunidad de leer los comentarios e incluso de ver las reacciones en las de los jugadores que hablan de Reforged tras haberlo probado es algo que no se paga con dinero.

El mote de Repolled viene del repollo... está claro... qué otra cosa podría ser si no, me pregunto...

Sin salirnos demasiado del tema pasaré a otro que nos pilla cerca; las miniaturas. Como dije en la anterior entrada se dieron las circunstancias propicias para que ampliara ya no mi colección de miniaturas, sino mi número de ejércitos. Vistos desde fuera, los orcos siempre me habían llamado la atención. ¡Qué narices, todos los ejércitos tienen su encanto! Y como ya he dicho tienen el aliciente de que, para empezar, me vienen estupendamente para reforzar las opciones básicas de mis Enanos del Caos para hacer listas ambientadas en la época previa a las revueltas de esclavos pielesverde. Sin embargo los problemas habituales (falta de espacio para guardarlas, dinero para comprarlas y tiempo para pintarlas, mayormente) hacen que mi cerebro ni se plantee por norma general el ponerme a mirar miniaturas porque es ponerme los dientes largos a mí mismo. Sin embargo, cuando se acerca el Padrino y te hace una oferta que no puedes rechazar... pues no la rechazas, caray.

Ahora caigo en la cuenta, en este tema existen dos tipos de jugadores; los que pillamos un ejército por banda y no paramos hasta hacernos con todas las opciones que nos gustan y un montón de tropas para poder jugar con la lista más peregrina que se nos ocurra en el momento a los puntos que nos de la gana, y los que lo suyo ni es un ejército ni es náh se conforman con tener las unidades de la lista que jueguen con mayor regularidad. Pero no quiero que suene como crítica a aquellos jugadores que, pese a desear un gran ejército deben conformarse con lo que tengan al alcance en estos tiempos que corren. Yo soy consciente de la suerte que tengo de poder concederme un capricho. De eso, y de mucho más.

Otra de las cosas que me ronda por la cabeza es el tema de la pintura. Ahora vuelvo a juntarme con una barbaridad de miniaturas que pintar (tan solo tengo dinero dos veces al año, por lo que puedo comprar miniaturas... dos veces), pero aunque me lleve más tiempo las miniaturas imprimadas a pincel tienen un 40% más de amor que las de la competencia. Tengo pendiente realizar unas fotos de familia de mis Skaven, pero lo haré cuando pinte algo más de tropa básica y repase algunas cosas; no quiero que me de vergüenza enseñároslo. Y lo mismo ocurre con mis Enanos del Caos. Entre otras cosillas, acabo de conseguir unos clones de modelos antiguos de EdC con hachas enormes, que a su vez serán clonados (¿A alguien más le ha venido a la mente el pobre Cuatro? ¿Alguien aparte de Azofra?) para poder hacerme una unidad de Enanos del Caos con hachas a dos manos. Ya solo me falta un K'Daai Destructor, un par de Cañones de Magma y un par de Lanzavirotes Hobgoblin para terminar mi ejército. Bueno, y una unidad de Guardia Infernal con sus alabardas de fuego. Y un Mortero Estremecedor. Y unos Hobgoblin Escurridizos. Y un Gigante de asedio, ya puestos. ¡Jo! ¿Veis lo que pasa?



Ahora os voy a meter un "Música de Batalla" por aquello de aprovechar la entrada. Últimamente tiro mucho de Youtube para escuchar música mientras trabajo en el ordenador. Sí, ya sé que debería tirar de Spotify para conocer nuevos artistas y que al menos cobren un poco, pero es que de cuando en cuando me distraigo con algún video chorra. Hay que ser sincero en esta vida. A lo que iba, me estoy entusiasmando bastante con el "New Retro Wave". Se trata de de una corriente que está retomando la música electrónica de los 80's. No hablo de versiones ni cosas así, sino de temas nuevos con técnicas actuales pero tomando sonidos de los sintetizadores antiguos. Me he quedado sorprendido de la cantidad de artistas/formaciones que están trabajando en esta corriente y todavía no me ha dado tiempo a familiarizarme con muchos de ellos. De todas formas sí que os quiero recomendar un par de discos, uno de Anachronist y otro de Lazerhawk para que os vayáis familiarizando con unos temas que os harán sentir en ciudades de neón.

Y... poco más os puedo contar. Espero entendáis que para mí, la Biblioteca forma parte de mi hobby y por lo tanto no puedo verla como un trabajo ni una obligación. Si me tomara como una obligación todo aquello que hago en lugar de como una devoción, lo acabaría detestando y lo dejaría. No es que os tenga abandonados, es solo que ahora mismo estoy en la habitación de al lado ;-) ya tendremos todos tiempo de volver a la rutina. Evidentemente he querido tener algo de tiempo para mí mismo y para disfrutar de los amigos. Que mucho trabajar y no jugar hacen del Niño Borracho un chico aburrido, y si no me echo la siesta estoy irritable. Así que solo me queda deciros que espero hayáis disfrutado del mes de agosto tanto como yo lo he intentado (por lo menos).

jueves, 6 de julio de 2017

El Niño Borracho (música de batalla, 48)

En las últimas semanas, en nuestro grupo de juego hemos estado dándole algo de caña a la nueva edición de Warhammer 40000. Aunque todavía tenga mis reservas por puras preferencias personales he de admitir que el juego está bastante bien. Me gusta su sistema de brocha gorda para realizar las listas (los Command Points), y que el los turnos tienden a desarrollarse con agilidad. Por supuesto soy consciente de que estos cambios están enfocados a contentar tanto a quienes se quejaban de las locuras de la edición anterior como a los jugadores que como yo apenas han tocado 40K y que se encuentra en ese limbo de indecisión. Pero me estoy distrayendo.


Hoy vengo a recomendaros un clásico, la banda sonora del Quake 2. Es evidente que la ambientación futurista de 40000 necesita una atmósfera adecuada que poco tiene que ver con la música del medievo que os recomiendo habitualmente. Aquí hay que dar caña, y el guitarreo me parece imprescindible. No escuchaba esta música desde finales de los '90 cuando iba a jugar a casa de algún amigo que tenía ordenador, y fue Ragnor quien me recordó su existencia. Por eso la música de este videojuego me parece de lo mejorcito que hay para ello. Con esta música de fondo, en mi imaginación, toda la acción de mis Ángeles Oscuros (o como se llamen ahora, todavía no lo tengo claro xD) transcurre con epicidad y en slow-motion.

viernes, 9 de junio de 2017

El Niño Borracho (Música de batalla, 47)

Ha pasado mucho tiempo desde que realizara una entrada de la sección "Música de batalla", aquella con la que comencé a escribir en la Biblioteca. Ocurre que no me gusta realizar una entrada de este estilo para recomendar un único disco. Prefiero esperar para ofreceros una colección que dure lo suficiente como para que os tiréis varios días disfrutando de la obra. Hoy vengo a recomendaros la banda sonora de la saga de videojuegos Anno.


Si he de recomendaros un uso para estas bandas sonoras sería para que os acompañe alguna actividad relajada, como pintar o leer. Sin embargo, sus distintos temas resultan muy variados y algunos de ellos resultan perfectos para escuchar durante las batallas. Como podréis imaginar, cada título representa la época en la que se desarrolla la construcción de nuestras ciudades. Sinceramente no tengo más que palabras de elogio para estas obras. Es por ello que no voy a ponerme a describir cada uno de ellos porque seguro que no les haría justicia, de modo que os recomiendo escucharlos (principalmente las de los títulos 1404, 1701, 2070 y 2505). En total, más de diez horas de música atmosférica de la que podéis disfrutar al tiempo que realizáis otras actividades.

miércoles, 8 de junio de 2016

La música de mi vida: Punk-Rock estatal

Bienvenidos al primero de esta serie de artículos cuya intención es la de darle un repaso a aquellos estilos musicales que han conformado la banda sonora a mi vida, con mis habituales subidas de tono. Lo que se conoce como "desbarrar", básicamente. Todo tiene un proceso, así que me veo obligado a empezar por sus inicios. Desde bien pequeño estuve interesado en el mundo musical,  pero dadas las limitaciones de la época para escuchar un mínimo de variedad y puesto que no conseguí una minicadena (para los jóvenes es un reproductor de CD's, no de las que aprietan el cuello) hasta los 16 años, lo cierto es que no fue hasta la edad del pavo que no pude comenzar a apreciarla. Sí, escuchar música clásica en el colegio estaba bien, si no tenemos en cuenta que eso ocurría una vez al mes y que acabé de tocar con la flauta dulce el estribillo de "Baixant de la Font del Gat" hasta los mismísimos. Puede decirse que, hasta entonces, mis referencias musicales eran (aparte de Mozart, Beethoven y Vivaldi) un par de cassettes de los Beatles y Miguel Bosé de mi tía, la banda sonora de la primera película de los "Power Rangers" y otro de "¡Los Pitufos van a tope!", así como las canciones del verano tipo "Saturday night, tiririrarírarará". Sí, como para convertirse en mí de mayor de manera que pasaré rápidamente esa página de mi vida.


Pero el verdadero despertar de mi interés en ese mundo de arrastrados muertos de hambre que es la música (así los definía mi padre) llegó de la mano de la que a día de hoy es el mayor quebradero de cabeza de la industria discográfica; la piratería. Así es, resultó ser que se podían hacer copias de discos del mismo modo que los mayores se copiaban los videojuegos de la Spectrum, hecho que aproveché junto con el radiocassette de mi abuela para comenzar a conocer grupos y más grupos en calidad maqueta de la mano de aquellos colegas que tenían hermanos mayores. Las limitaciones de la época provocaban que, por ejemplo Y en aquella época estaba en auge el rock estatal. ¿Que por qué lo llamo así y no "rock español"? Pues porque dada la idiosincrasia de mi país sólamente podríamos catalogar así a grupos como "División 250". De aquella época, y aunque me duela reconocer algunos casos, cabe destacar los nombres de Extremoduro, Platero y Tú, La Fuga y Dover pues fueron los primeros TDK's que cayeron en mis manos. En efecto, muchos nos acordamos de que la misma piratería que critican a día de hoy muchos artistas es la misma que les catapultó a la fama.


¿Qué decir sobre los grupos que escuchaba en esta etapa de mi vida? Pues que no me avergüenzo de ellos, aunque me duela a día de hoy por aquello en lo que se han convertido. En aquellos años, estos grupos eran un referente para muchos jóvenes con ansias de rebeldía. ¿Rebeldía ante qué? Quién sabe; la generación X siempre estuvo bastante perdida al no saber reivindicar nada concreto. Extremoduro y Dover intentaban llenar el espacio que había creado (y dejado) Kurt Cobain con Nirvana. En aquella época no era capaz de entender el fondo de la mitad de las canciones de la formación de Roberto Iniesta (Robe), supongo que porque los caminos del "jaco" son inescrutables. Por contra, el estilo más grunge de Dover y al estar en inglés hacía que te preocupases más de cómo sonaba en lugar de lo que te contaba. Decir sobre Dover que ha tenido dos momentos memorables a lo largo de su historia; la salida del "Devil came to me" con el que todos y todas hemos hecho el "headbanger" alguna vez, y el "Let me out", con el que todos y todas dijimos "joder Dover, con lo que tú has sido". Maldita sea, hasta en el videoclip salían mirándose las unas a los otros con cara de "WTF?".


Mientras tanto, Platero y Tú junto con La Fuga era emblema del Rock'n Roll para los jóvenes al norte del estado. A ese respecto... decir que son (eran) grupos para beber y agarrarse un ciego, pues los himnos de borracho están a la orden del día. En ocasiones divertidos, en otras profundos. Además, si no me avergüenzo en decir que escuchaba La Fuga era por canciones como "Primavera del '87" que relataba la historia de una sangrienta lucha obrera vivida en nuestra comarca. Por otra parte, todavía recuerdo el rebote que me agarré cuando vi que el "A puerta cerrada" de Fito y Fitipaldis no se quedó sólamente en un proyecto alternativo.


Pero volviendo al tema, reconozco que del mismo modo que la música hacía que te olvidaras de tus problemas, te incitaba a recordar y conocer los de otros. Poco después llegarían Yosi de "Los Suaves" con su sentimental visión de la vida, así como otros grupos más reivindicativos. Conocí a Evaristo con "La Polla Records" o a los archiconocidos "Eskorbuto" de los que ya sólo queda Pako. Más tarde llegaría gente como Maxi de "Fe de Ratas", "El Ultimo Ke Zierre" o los polémicos Soziedad Alkohólika. Y digo polémicos porque la polémica surgió en el momento en que les clausuraron un concierto en mi localidad sin motivo aparente... ya sabéis a lo que me refiero. En resumen, grupos de punk-rock que relataban su modo de ver el mundo e incitaban a reflexionar sobre los problemas y las vicisitudes de otras personas con vidas mucho más interesantes que la mía.


Y por lado contrario, otro grupo por el que me interesé fueron los Mojinos Escozíos, quienes descubriera en el primer disco recopilatorio de la revista "El Jueves". Si hubo algo que me enseñaron con su disco "Demasiao perro pa trabajá, demasiao carvo pal rocanró" fue que había otro modo de proyectar la efusividad y la adrenalina que producía el escuchar el rasgar de una guitarra. Y algo terminó de torcerse al conocer a "Ska-P", que hacía gala de rabia y alegría a partes iguales. Ambos grupos tenían fans y detractores, pero lo que era innegable era que ambos tenían (y tienen) personalidad. Algo que me pareció curiosísimo sobre "el Sevilla", cantante de los Mojinos, fue que dijo (en el programa "No disparen al pianista", creo recordar) que "ci mi carrera mucicá durara cuarenta añoh, ¿no?, a mí me guhtaría zacáh treinta y osho dihcos en ece tiempo" (uso el mismo traductor andaluz que los de "Malviviendo"). No quería morirme sin decirle al mundo lo absurdo que me parece el tomarse tanta seriedad en un grupo basado en el humor aunque llevan 15/20 lo cual no está nada mal. En cuanto a Ska-P, aquellos que fueron tachados de traidores por apartarse paulatinamente de los valores de la anarquía han demostrado numerosas veces su intolerancia contra las injusticias y su profesionalidad sobre los escenarios hasta que el cuerpo les ha aguantado.

Qué enjutos, mozalvetes y "chechis" que estaban.

Entonces ocurrió algo que no me esperaba: me aburrí (como un burro al que zurro en el curro cuando me escurro y despachurro por cazurro mientras discurro sobre cómo me aburro). Me aburrí de escuchar siempre las mismas melodías y las mismas historias narradas por las mismas voces. La ironía del destino fue que comencé a ver que la mayoría de la gente no se creía realmente aquello que escuchaban. Observaba a la gente de mi alrededor convertirse en, para que nos entendamos, "punkis de Tienda Tipo". Comencé a comprender que la música no se reducía a lo que escuchaba todo el mundo, y por "todo el mundo" me refiero a cada tipo de tribu urbana de la gente que conocía, ya fuesen canciones sobre "petardeo" o temas de protesta. Comencé a interesarme más por aquellas canciones que incluían elementos o instrumentos poco comunes dentro del género, ya fueran gaitas, violines, harmónicas, teclados... temas como "!Ay, Dolores!" de Reincidentes o "Herida de guerra" de Konsumo Respeto hacían que se despertara mi interés por la fusión de estilos y la ruptura con ciertos estándares. Era el momento de evolucionar, de investigar por mi mismo. Pero esa es la siguiente parte de la historia.

lunes, 21 de diciembre de 2015

El Niño Borracho (música de batalla, 46)

Negro... un negro vacío y nada más. De repente, surgió una chispa de la que comenzaron a dibujarse unas finas líneas, perfilando una silueta cuadrada. A su alrededor comienzan a emerger otras, cada vez más brillantes y gruesas que se extienden por la oscuridad infinita y se van haciendo cada vez más y mas complejas. Los primeros brillos emergentes acaban tomando la forma de una casa, y las que siguieron a su alrededor comienzan a tomar otras formas, conformando un paisaje con montañas, praderas, árboles y caminos, ríos, océanos y hasta continentes enteros. Poco a poco, una de las líneas brillantes comienza a enroscarse en torno al borde de una de las líneas más altas, tomando un tono amarillento rojizo. Cuando la línea terminó de entrelazarse, un lento pulso de energía apagó el intenso brillo de las líneas dándolas definición de perfecta imperfección, y comenzó a bañar los huecos entre las líneas de vivos colores. Las montañas y praderas comenzaron a quedar bañadas por distintos tonos verdosos y el blanco de la nieve, mientras que el cielo formaba un arco multicolor que pasaba del intenso naranja al más claro de los azules. Finalmente, el tejado de la casona se tomó un tono rojizo. Las paredes comenzaron a quedarse blancas con un aspecto de cal desconchada. Las piedras de sus bordes quedaron impregnadas de distintos grises. Y por último, la puerta se bañó con un color verde oscuro, sobre la que reposaba un cartel amarillo que adoptó una leyenda con letras grabadas por quemadura que rezaba, "El Niño Borracho".

Luego hubo un chasquido sordo, procedente de ninguna parte. El aire comenzó a soplar con suavidad, como si el tiempo se hubiera detenido hasta ese preciso instante. Tras unos segundos, un resorte metálico resonó en el cerrojo de la puerta, tras lo cual ésta se abrió con un lento y grave chirrido. Un hombre regordete, calvo y con bigote frondoso, con un delantal y un sombrero sucios de polvo y manchas de grasa que le daba un resultante aspecto de mesonero, junto a un pequeño niño muy parecido a él aunque delgado y avanzó con paso dudoso y mirada esquiva hasta que sus ojos se fijaron en el brillante sol de un nuevo amanecer y tuvo que llevarse la mano a su frente para que hiciera de visera. Todo parecía igual, pero distinto a la vez. Angelo Mangiaterra había muerto. Sabía que había muerto. Es más, no sabría cómo explicarlo, pero sentía que había muerto una y otra vez, engullido por la nada, de un modo que no creyó imaginar ni en la más horrible de sus pesadillas. Y su hijo Demio había desaparecido; se lo habían llevado los hombres-rata. Él lo sabía, de algún modo lo sabía. Miró a su hijo y comprendió que él lo sabía también. Comenzó a ventilar sus pulmones con nerviosismo, estiró su gaznate hacia arriba y mirando a los cielos con los puños apretados gritó; Ma che cosa diavolo è successooo?


En este "música de batalla", el primero que hago desde la salida de Warhammer Reforged, quise recuperar un final feliz para las vivencias de Angelo Mangiaterra, el tileano que me ayudó durante tantas entradas a amenizar las mismas. Hoy os vengo a recomendar la música de Adrian von Ziegler. Se trata de un joven y prolífico compositor suizo que distribuye su música en diversas plataformas, además de ofrecer remezclas de sus obras en su canal de Youtube. Su música abarca muchos géneros, desde celta hasta ambient, pasando por un sencillo (pero elegante) metal sinfónico; toda ella diseñada para acompañar relatos o aventuras en mundos de fantasía medieval. En sus discos se nota la evolución tanto de sus capacidades compositivas como los instrumentos (evidentemente informáticos) que utiliza para recrear su música. En cuestión de 4 años ha sacado trece discos y dos recopilatorios, todos ellos dignos de ser escuchados.

Recomendaciones:

Música relajante de fantasía (2 horas)

Recopilación música celta (2 horas)

lunes, 17 de agosto de 2015

See you on a week (Sillu onagüic)

Todos los miembros de la Biblioteca estaremos ausentes esta semana. Pero tranquilos, volveré si la carretera no me convierte en el Jinete Nocturno, con más artículos sobre trasfondo, más miniaturas pintadas y más de todo.


Mientras tanto, sed buenos, sed malos cuando nadie mire y disfrutad de lo poquito que queda de verano. Por mi parte os dejo con unos fragmentos de la banda sonora que me acompañará durante kilómetros y kilómetros en mi cargador de CD's.






¡Os echaré de menos!

lunes, 3 de agosto de 2015

El Niño Borracho (música de batalla, 45)

Han pasado ya varios meses desde que hiciera el anterior artículo de esta serie dedicada a recopilar nombres de artistas y bandas sonoras que puedan servirnos de ambientación para pintar, batallar, leer o rolear, entre otros. En esta ocasión os vengo a recomendaros la banda sonora del videojuego Civilization V.


Se trata de un trabajo para el cual sólo tengo halagos. Me ha encantado, de principio a fin. Lo cierto es que yo no he jugado al juego, así que si queréis saber más podéis ir a la Wikipedia o ver un gameplay para enteraros un poco. En cuanto a la banda sonora, la mayor parte de la misma está interpretada por las orquestas de Geoff Knorr  y Michael Curran, además de contar con un buen número de colaboraciones en cuanto al tema compositivo. 

Esto que voy a decir es algo muy genérico, lo reconozco, pero el caso es que la mayoría de las melodías parecen temas de música clásica. Es posible que lo sean; no puedo afirmarlo porque, pese a que disfruto de éste género, no soy un experto en el tema. Así mismo también nos encontramos con composiciones ambientales de música tribal africana, tradicional china y hasta hawaiana, entre muchos otros.

Otra de las cosas que me ha asombrado ha sido la duración de la misma. La versión normal o reducida (no se cómo definirla) que nos encontramos en Youtube dura poco más de dos horas y media, pero si tomamos la música del videojuego al completo lo que tenemos son dieciocho horas de música ambiental de los cuatro continentes en que se divide el juego en sus diferentes periodos de paz y guerra. 

Por cierto, decirles a esas personas malvadas malvadísimas que vayan a buscar en Google "Civilization V OST + DLC torrent", que la mayoría de la música se encuentra en formato .ogg y sin información escrita.

P.D. gracias Endakil por la recomendación. :)

miércoles, 22 de abril de 2015

Una oda Ladillesca


Hace unas semanas que salió a la venta (y en internet) "Coprofonía", el último disco de Mamá Ladilla. Dada la devoción que me provoca este grupo, me gustaría haceros una pequeña exposición para que le deis un tiento.


Mamá ladilla es una banda capitaneada por Juan Abarca. Este individuo ha mantenido siempre una postura dirigida a destruir las falsedades e incoherencias de las que solemos hacer gala los seres humanos. Es muy difícil que, entre todas sus canciones, no encontremos por lo menos un par de ellas con las que nos sintamos identificados y nos obliguen a reflexionar. También es muy dado a plasmar en sus libros y versos diversos tipos de historias, cuentos o fantasías que bien le habrán costado la salud estomacal a más de uno, y sobre todo a más de una.

En cuanto a su estilo musical, puedo afirmar que está pensado para que no le guste a todo el mundo. Suele utilizar melodías o ritmos más o menos comunes, pero en la mayoría de sus temas hace uso de cambios constantes que despistan mucho. Lo que quiero decir con esto es que su música no es para nada intuitiva, nunca sabes cómo la va a desarrollar. Un ejemplo, el comienzo de "Los Charlies". Parece una melodía de lo más intuitiva, pero al final te folla la oreja al tocarla a lo Ramoncín (perfectamente mal), con perdón de la expresión. Otro ejemplo; en "Érase una canción" define la que creo que es su propia historia con una melodía muy agradable, la historia de un músico que no quiso venderse para que sus creaciones pudieran ser apreciadas sólo por aquellos que lo merezcan.


Otra de las cosas que me llaman la atención sobremanera es el uso y el jugo que es capaz de sacarle a nuestro lenguaje. Los juegos de palabras y los dobles o triples sentidos de las palabras hacen que te quedes con el culo torcido, pensando en qué es lo que ha querido decir realmente. La canción que mejor define esta premisa es "Cunnilingus post mortem". Muchas de sus estrofas parecen auténticos trabalenguas, y de hecho, algunas lo son. Por otro lado y en lo que se refiere a mi caso personal, he de decir que solo ha sacado dos o tres canciones de amor a lo sumo, y son las canciones de amor más sinceras y honestas que jamás escucharéis en los Cuarenta Principales. Estas son "Primavera", y "Melodías imposibles".

Desde hace un tiempo, y en lo que se refiere a la admiración que podemos sentir las personas hacia otras figuras o personalidades por su relevancia y/o capacidades, he intentado ser más fan que fanático; por esto intento hablar de las cosas que me gustan con un poco de crítica, y en cuanto a Juan Abarca, pues... decir que tiene una malsana obsesión con la mierda. Eso es todo.

jueves, 9 de octubre de 2014

El Niño Borracho: Música de Pintada (44)

Hoy me apetece volver a recomendaros música, así es la cosa. Anteriormente dirigí la serie de artículos de Música de Batalla y tenía ganas de volver a hacer algo del estilo. Últimamente he estado pintando bastante (la próxima Guerra en Color viene en horda ;-) ) y a la vez me ha dado tiempo a volver a escuchar muchos discos y directos. Siempre he defendido que es en los conciertos donde los buenos músicos salen a relucir.


Personalmente, el directo es el formato que más me gusta a la hora de escuchar música. Incluso aprecio todos los pequeños sonidos que emborronan de algún modo u otro lo que debería ser una supuesta búsqueda de perfección en la interpretación de sus tonadas. El rasgar de un dedo sobre una cuerda que anda buscando una nota concreta, las palmadas de un público animado... todo ello forma parte del encanto que produce presenciar cómo el arte se genera ante tus sentidos. El mejor ejemplo que me viene a la mente son los diez segundos que tardó en reaccionar el público del Made in Japan de Deep Purple desde que concluyó Space Trukin' hasta que sonaron los aplausos. Refleja a la perfección hasta qué punto puede quedar el respetable alucinado y sin saber qué hacer ante lo que acaba de presenciar.

Uno de los beneficios que sin duda produce es la mejora de la concentración y en especial la música carente de voz, pues el cerebro tiende a prestarle atención al mensaje que emerge de ella. Aún así, cada cual se sentirá más cómodo escuchando distintos estilos. Puede relajarte para templar el pulso en esos últimos detalles o puede mantenerte animado para proseguir con ganas la dura tarea que resulta pintar cuarenta goblins. Es por todas estas razones que os animo a poneros los cascos o los altavoces cada vez que os apetezca darle caña a los pinceles.

Y para predicar con el ejemplo, aquí van unos cuantos conciertos.

2Cellos - Live at Arena Pula 2013

Dream Theater - Dark Side of the Moon 2005

Liquid Tension Experiment - Live at N.Y.C.

Rodrigo y Gabriela - Live at Ancienne Belgique

Corvus Corax & Wadokyo - Live at Wacken 2013

Sharon Shannon - Flying Circus Concert

Roger Waters - In the Flesh

viernes, 1 de noviembre de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, 43)


Casildo Ramirez era un hombre de relativa importancia dentro de las filas del cuartel de soldados de Zaraguz. Debido a su posición de jefe de la unidad de poceros y basureros de la ciudad, era el centro de las burlas y mofas de los soldados más incautos y novatos. No obstante, los más veteranos sabían que era un hombre con un poder mayor del que aparentaba, dado que estaba al tanto de todas aquellas cosas que la gente quería deshacerse sin levantar sospechas. Dada su experiencia, las pocas cosas que aún pudieran sorprenderle a esas alturas estaba más allá de su imaginación. Hasta aquella mañana.

Mientras avanzaba por los pasillos del cuartel en dirección a su despacho junto a las letrinas, el sonido de un murmullo intenso aumentaba a cada paso que daba. Tras dar el último giro pudo observar a sus hombres. Unos cuantos discutían bastante alarmados y el resto se encontraban agolpados en torno a un hombre que estaba tendido en un improvisado camastro. Fue en ese momento cuando de entre el grupo se fue abriendo paso el joven tirador de Argigil que había incluido recientemente entre sus filas. Aquel muchacho le crispaba los nervios; no solo por lo engreído que le resultaba cuando le daba por hablar de las muchas aventuras que había vivido más allá del Golfo de Bidouce, sino porque en más de una ocasión parecía saber de lo que estaba hablando. Por si no fuera poco, era tan desagradablemente feo que el mirarle a la cara hacía que dudara de los propósitos que tenía la diosa Myrmidia sobre sus fieles.

- ¡Jefe Ramirez, venga, rápido! - dijo el joven mientras hacía un gesto de impaciencia con el brazo.

- Vamo' a ve', ¿qué heh lo que ha susedio ehta ve' mushashoh? - preguntó Ramirez mientras avanzaba sin forzar la marcha lo más mínimo.

- Ya se lo había dicho yo y no me creyó. Hay skavens, hombres rata que habitan las alcantarillas de la ciudad. Ahora la cuadrilla está conmigo, y este hombre de aquí es la prueba.

Casildo avanzó unos pasos más y posó la mirada sobre el hombre tendido en el colchón de paja. Se trataba de un hombre que tendría algo más de cuarenta años, ya calvo y un tanto regordete. Su cara estaba petrificada en una mueca llena de horror y tristeza. Tenía un brazo tras la espalda y una de sus piernas le colgaba hasta el suelo, pero el hombre no hizo el menor movimiento para ponerse en una postura más cómoda. Su ropa estaba hecha jirones y había perdido varias uñas de las manos. Pocas veces había visto un estado tan lamentable en un ser humano, pero cuanto menos aún respiraba.

- No e' que tenga musha pinta de rata, Ernehto. ¿Ze pué' saber 'ónde lo hah encontrao? - dijo Casildo mientras se ajustaba el pantalón del uniforme.

- Lo encontramos en el desemboque de las cloacas, - dijo el joven mientras se rascaba la nuca. - Lo descubrimos mientras agonizaba, agarrado al cadáver de una de esas criaturas. Los chicos lo apartaron de sus brazos y se deshicieron del cuerpo. - El joven volvió la mirada con pesar al hombre catatónico.

Casildo lo examinó con la mirada, para finalmente volverse de nuevo al tirador. - ¿Ha disho argo?¿Le habei' regihtrao? -

El joven y poco agraciado tirador se puso a rebuscar en su saca mientras sacaba la lengua y miraba al techo, a la par que se concentraba en reconocer los objetos con la palma de la mano. Durante la breve espera, Casildo miró a un lado, suspirando con cara de circunstancia. Finalmente el joven tirador sacó un trozo de tela hecho una bola. Al desplegarlo, varias orejas disecadas y trozos de incisivos de roedor de un tamaño desmesurado cayeron al suelo, junto con un trozo de papel. Por otro lado, el trozo de tela se trataba de un delantal que aún ostentaba las siglas "N.B.".
Casildo inclinó la rodilla y recogió del suelo el trozo de papel, no sin antes poner cara de asco al contemplar los "trofeos" que había guardado el hombre. Ramirez comprobó que en el papel había una lista de ciudades y pueblos, la mayoría ya tachados. La lista comenzaba en el Imperio, y Zaraguz era el primero de los nombres que no lo estaba, así como Gualcazar, Solsona... y así hasta llegar a Tilea.

- Ha soltado muy poquita prenda, y lo poco que ha murmurado lo ha hecho en tileano, de lo cual, yo no entiendo ni papa. Creo que su nombre es Demio, o cuanto menos es lo que más tiende a repetir una y otra vez... -

Casildo continuó estudiando el papel que tenía entre manos. Aún estaba absorto con los trozos de roedor que el hombre portaba consigo. Era cierto que en sus años de pocero nunca había visto unos dientes tan grandes como aquellos, y una gota de sudor frío le bajó por la patilla. El joven interrumpió con tono burlón la meditación del veterano jefe. - ¿Recuerda cuando le dije que los skaven son reales? - Por la mente de Ramirez pasaron las numerosas ocasiones en las que el joven había mencionado tales cosas. - ¿Lo ve? ¡Se lo dije! -

Casildo arrugó con saña el trozo de papel entre sus manos. - ¿Tú te creeh mu' lihtillo, verdah? Poh mu' bien, shavalote. Ya que "Don recomendasión der Rey Fennando er Bienaventurao" zabe tanto de la ratillah, te v'ia nombráh encargao der comité de dessinfeción de alimañah, formao por tí y la bendita mare que t'a parío. ¡Y ahora, largo to's de aquí, 'enga ya! -


Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo...


El sonido del complicado circuito de presión neumática de la fábrica clandestina de Cybertronic la colmaba de un ensordecedor aunque estructurado ruido sordo. Centenares de brazos mecánicos unían, ensamblaban, atornillaban, soldaban y pintaban las distintas piezas que allí se producían. La gigantesca factoría subterránea era atravesada de un ala a otra por una pasarela metálica colgada del techo. Un grupo de científicos recién incorporados a la empresa avanzaba de un sector a otro, examinando los procesos y los resultados de los experimentos.

Junto a ellos se encontraba Maximilian Ulianov, antiguo científico de la arcaica Bauhaus y ahora encargado de la División RDM (Research, Development and Manufacturing). Pese a haber llegado tan alto dentro de la megacorporación, seguía albergando un cierto interés por ser él quien hiciera las veces de guía por la fábrica junto con las jóvenes promesas. No solo le hacía sentirse importante al mostrar sus logros a los novatos, sino que también podría empezar a condicionarles para que hicieran siempre las cosas a su manera. Tras comprobar los sistemas automatizados en todos los sectores, llegaron a la parte que mayor placer le proporcionaba a Maximilian.

-... y esto de aquí, caballeros, es la Sala de Espera. - Maximilian y el grupo de científicos entraron en la cámara frigorífica. Dado que todo miembro de Cybertronic era poseedor de los implantes que potenciaban las capacidades físicas y erradicaban ciertas debilidades, ninguno de ellos sintió el menor frío. La sala estaba compuesta por una serie de pasillos, delimitados por enormes cámaras frigoríficas de varios metros de alto.

Maximilian prosiguió su discurso. - Aquí es donde los futuros aspirantes aguardan para que sus cuerpos sean compatibles con las nuevas actualizaciones que desarrolla la compañía. La mayoría de ellos ya poseen un implante o dos, pero no por ello podemos arriesgarnos a que no sean capaces de asimilar ciertos injertos. Como el caso de este hombre, - dijo mientras se aproximaba a una de las cámaras. Alargó la mano y tomó al azar una tablilla de diagnósticos que estaba sujeta a la puerta.

- Gerrold Drougan Jr. Corporación madre: Imperial. Edad: 37 años. Propietario del Muchachuelo Achispado... - el tono de su voz fue disminuyendo hasta que concluyó la lectura, y tras cerrar la carpeta, prosiguió su discurso.

- Hace año y medio el señor Drougan acudió a nuestra corporación para una conversión de ciertas partes de su cerebro, infectadas por un cancer en fase terminal. Lo curioso del caso es que debido a una intoxicación provocada al mezclar el Tiker con un alcohol de fabricación casera se le averiaron los circuitos del raciocinio y el pensamiento crítico. Dado que los abogados de la AEM (Administration, Economics and Managemente Division) no redactaron previamente en el contrato una cláusula tan inverosímil, la corporación se ha visto comprometida legalmente y está obligada a reparar los desperfectos que provoca la incompetencia. Esto no solo implica que nos tengamos que hacer cargo de los "efectos personales" del señor Drougan. Se envió un "equipo de limpieza" al negocio del señor Drougan para simular su muerte y evitarle así toda relación con nuestras actividades. Ahora estamos obligados a darle una nueva identidad cuando consigamos cargar el backup de sus memorias en su nuevo cerebro positrónico. He ahí el por qué de la importancia de nuestra labor. Es deber de ustedes detectar, investigar y resolver cualquier anomalía que surja en nuestra tecnología, y lograr así que los nuevos modelos sean más eficientes que sus antecesores. Bien, síganme caballeros... -



Y hasta aquí han llegado las vivencias de mis taberneros del Niño Borracho. Ignoro si han servido realmente para amenizaros las entradas de Música de Batalla, pero a mi cuanto menos me ha encantado volverme loco escribiéndolas. Ahora, vamos con lo que nos atañe.

Dado que hace ya meses que no hago un Niño Borracho, voy a daros un dos por uno. Dead Can Dance es un grupo de música medieval/étnica que no ralla con melodías excesivamente pegadizas. Poseen un sonido muy atmosférico y hacen uso de una gran variedad de instrumentos, así como voces masculinas y femeninas en tonos muy suaves que no le quitan protagonismo al resto de instrumentos.



Entre los miembros del grupo, la cantante Lisa Gerrard es quien ha logrado una carrera dentro de las bandas sonoras para películas de cine de aventuras. Ha llegado a colaborar con compositores de la talla de Hans Zimmer o la petarda de Tarja Turunen. Tiene una gran variedad de discos, tanto en colaboraciones como en solitario y bien es cierto que hace un poco de todo . Mientras que en sus bandas sonoras es capaz de ceñirse fielmente al estilo de las películas a las que acompaña, en sus discos en solitario ha desarrollado un sonido más oscuro que en el resto, rozando el estilo Dark.


Videos de Youtube:


martes, 5 de febrero de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, ¿...y 42?)


En algún recóndito lugar en las tierras del Imperio, en plena oscuridad nocturna, resuenan por una colina bañada ligeramente por la luz de Morrslieb los pasos de un hombre que atraviesa una niebla tan espesa que cala profundamente en su desgastada capa, mientras aplana a cada paso hierba y matorrales en dirección a una enorme figura. La silueta, que bien podría tratarse de un ogro sentado como de un enano sobre una roca, se movió ligeramente y el relumbrar de una pipa hizo visible durante un instante los ojos de quien la usaba.
- Ya era hora de que aparecieras. -
- He tenido que caminar mucho; las granjas estaban más lejos de lo que pensábamos. -
- ¿Has encontrado a alguien? -
- Desgraciadamente no. ¿Y tú, tuviste suerte en la taberna de las afueras? -
- Nada, el Niño Borracho está vacío. -
- ¿Tampoco había nadie allí? -
- No; ni había ni clientes ni tabernero, pero quedaba cerveza en los barriles. Es como si la gente de esta región hubiese huido de alguna clase de amenaza. -
- También es posible que desaparecieran de repente, cosas más raras hemos visto. Y es una pena; había oído hablar muy bien de ese sitio y llevaba tiempo esperando para llegar a la taberna y reposar mi... -
En esos momentos una leve brisa comenzó a soplar, haciendo que el follaje del entorno crepitara y la espesa niebla que cubría el lugar comenzó a disiparse. El hombre reparó entonces en que el rostro de su compañero había cambiado a un tono más hostil, y sus ojos se deslizaban de un lado a otro al tiempo que observaba la silueta de su brazo dirigiéndose hacia su enorme hacha de doble filo.
- ¿Qué, qué ocu* -
- ¡Shhh! Desenvaina tu espada, humano. Huelo a rata...

Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo, un hombre se dispone a comer y enciende la radio...

(Sonidos de interferencias)
- … ¡y además el nuevo Hydropower Maxblaster sabor Ultracítrico® contiene más moléculas que estimulan el potencial de...! -
(Sonidos de interferencias)
- ... y para acallar esos rumores de guerra encubierta, tenemos el ejemplo de ese joven e innovador empresario que va a abrir una sucursal de la franquicia de comida rápida MrDollar en la supuesta zona en conflicto de la selva venusiana, que... -
(Sonidos de interferencias)
- ...♫ porque nena, (dum-dudum) yo te adoro,
(Sonidos de interferencias)
- ...(bip) (bip) (biiip) Son las dos de la tarde, y este es el avance informativo del Canal Cardenalicio. Noticias de Luna. Tras los disturbios ocasionados por el grupo de alborotadores pertenecientes al denominado por las corporaciones como Grupo Emancipacionista Nativo Terrícola Elitista, la policía corporativa encontró el cuerpo sin vida de un honrado empresario local la pasada noche. Se trata de Gerrold Drougan Junior, hijo del famoso Gerrold Drougan Senior, quien antaño fuera patriarca del ahora extinto clan Drougan de la corporación Imperial. El fallecido fue encontrado en su establecimiento, un bar de copas del distrito Mishima. Su cuerpo presentaba numerosos signos de tortura como contusiones, quemaduras y laceraciones por todo el cuerpo, además de otro tipo de lesiones que le desfiguraron la cara, dejándolo irreconocible. A pesar de las múltiples lesiones se estipula que la causa de la muerte es un certero agujero de bala en la frente. En el lugar de los hechos se encontró también una pintada hecha con spray en un espejo con el mensaje “por hijo de la gran Imperial”. Todo apunta a un crimen de odio irracional por parte de la G.E.N.T.E. o quizás de algún miembro de la maligna corporación Cybertronic, dado que el fallecido apoyaba abiertamente la fe de la Hermandad. Aunque no se descarta que el autor del crimen fuese un miembro de otra corporación, o incluso que se tratara de un posible ajuste de cuentas con las tríadas Mishimesas que imperan en la zona, la policía corporativa continúa buscando sin éxito posibles testigos del crimen, ya que la víctima no parecía contar con parientes o amigos cercanos a excepción de un cliente habitual que sigue en paradero desconocido. En otro orden de noticias... -

El Neofolk es un estilo que mezcla elementos de la música medieval y renacentista junto con otros recursos actuales, un estilo que me convence bastante a la hora de ambientar una partida. En concreto, el grupo italiano Ataraxia me ha causado una buena impresión. Poseen una gran variedad de melodías que están a medio camino entre los temas épicos y cualquier canción de taberna de la época. Alguna canción suelta me ha parecido extraña pero qué sabré yo...


Y San Seacabó, finito, ç'est la vie. Este es el fin del Niño Borracho, o por lo menos por ahora. Reconozco que ha llegado el momento en el que la cantidad de música que soy capaz de encontrar, escuchar y dar por válida para la sección no es suficiente para mantener una sección semanal. Cada vez me cuesta más tiempo y esfuerzo encontrar grupos y artistas que os puedan ser fácilmente accesibles y que sirvan para ambientar una partida. Es por eso que prefiero tomarme un descanso y reponer fuerzas, hacer hueco en el disco duro para poder renovar mi reserva musical y dejar la continuidad para hacer las entradas cuando tenga material decente. No empezar a recomendaros basura por el hecho de publicar religiosamente cada semana, que ya he durado más episodios de los que debió durar Perdidos.
Por otro lado reconozco hab er disfrutado mucho tanto informándoos sobre música relacionada con el mundo del rol y los wargames, como escribiendo las historias que cada entrega han acompañado los post. Angelo Manguiaterra y Gerrold Drougan Jr. son el sello del Niño Borracho, un cómico intento de reflejar ciertos estereotipos de la sociedad, pasada y futura, ficticia y real. Merecían un gran final y creo que se lo he dado. O por lo menos les he dado algo que parece un final...
La mala noticia es que seguiré por aquí, bien traduciendo el trasfondo que queda olvidado en los antiguos libros de ejército de Warhammer, comentando el resto de mis barajas del formato Commander de Magic the Gathering o echándole una mano al Gran Nigromante en lo que me pida. (y que no exceda de los límites normales y habituales de lo que globalmente se conoce como “un pequeño favor”, que nos conocemos). Por último, qué menos que dar las gracias a todos aquellos que habéis recurrido al Niño Borracho para encontrar música; espero haber dado la talla y que tanto masters como jugadores hayan disfrutado de mis recomendaciones.
¡Que os la pique un pollo!

jueves, 31 de enero de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, 41)



Hay que ver lo mucho que nos reímos en el Niño Borracho con Vinyard... si hombre, Vinyard, el que está todo el día cayéndose de los muros que hay en el camino de entrada al pueblo. Es el borrachuzo del lugar y tonto del pueblo en sus ratos libres; o eso es lo que aparenta. Acostumbra a llegar después de la hora de los calditos, cubierto por completo de mugre como si hubiera dormido en la primera pocilga que encontrase la noche anterior. No pretendo ridiculizarlo más de lo que se merece, pero es que siempre hace lo mismo y además a todos nos hace gracia. De todos modos hay un marchante que suele venir y el muy tonto siempre pica en el mismo juego. Me estoy refiriendo al marchante, no a Vinyard. Le enseña una plata en una mano y tres cobres en la otra, y le da a elegir. Vinyard siempre escoge los cobres porque dice que tres son más que uno, y la gente se troncha, se ríen de el y le gasta bromas pero el caso es que con la tontería no ha dado un palo al agua en su vida y cada día se toma un par de jarras de cerveza por la cara de tonto que tiene.
Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo...
Bienvedidoz al Mudchachuelo Atispado… efectivamente, estoy enfermo, y no de uda todtería de fiebdre de esas que zolo contraen los empleados para rascardme días de baja. Hasta estuve pensando en no… perdón, el padñuelo ggggggg, ptuaj!* abrir hoy, porque el médico me digo que guaddase deposo, que si la infección por aquí, que si dejar la bebida… ahí ya ví que ese hobbre no regía como es debido, le digue que no tenía ni idea y que un caballero de la Madre Imperial es más fuegte que todos los bicrobioz de la galaczia. AaaAAACHÚ! Perdón, aquí tiene su cerveza.

Ya sea en una película o en un videojuego, una banda sonora ha de escenificar fielmente el ambiente y las experiencias que nos van a dar por vivir. Concretamente en estos casos es sinónimo de acción (sucesión de acontecimientos y peripecias que constituyen un argumento, según la RAE).
Jeremy Soule sabe cómo hay que tomar una escena para transformarla y adaptarla al oído. Se trata de un compositor de múltiples bandas sonoras para videojuegos, cine y televisión, pero es en el campo de los videojuegos donde ha alcanzado sus logros más notorios. Para aquellos que no hayan oído hablar de el, es el “culpable” de crear las bandas sonoras de sagas de videojuegos como Guild Wars, Neverwinter Night's, The Elder Scrolls (III-V) y de la última expansión del World of Warcraft, el Mists of Pandaria. La música de Soule está plagada de momentos épicos y potentes temas orquestales, coros y otros múltiples recursos que causan impacto, pero sin olvidarse de las necesarias dulces melodías que acompañan esos escasos momentos de la vida cotidiana en el descanso del guerrero. Compone la mayor parte de sus temas mediante orquestas digitales y aunque su estilo no difiere demasiado de otros compositores, por esa misma razón es digno de atención.

miércoles, 23 de enero de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, 40)

Anoche se dio lugar en el Niño Borracho un acontecimiento que no se ve todos los días. Había contratado a un par de trovadores para que actuasen por la noche, pero resultó que el cantante había comido un tomate o alguna otra cosa que se encontrara por el suelo y no paró de vomitar en toda la tarde. Es por esto que dejó al suo amici solo ante el peligro que entraña mi clientela. Al pobre chico le tiritaban las piernas, pues mis clientes están acostumbrados a que las canciones contengan alguna mención a Sigmar, a lo que cuesta labrar el campo o hacia las grandes gestas de los héroes del Imperio. Sin embargo nos otorgó un recital de lo más innovador y agradable, razón por la cual solo se llevó unos huevazos por parte de un par de descontentos al comenzar la actuación. ¡Imagínese que al terminar se disculparon ante el bardo y le invitaron a hidromiel! Fuese un cúmulo de casualidades o no, se ganó el respeto del público.

Mientras tanto en otra línea temporal de un universo alternativo...

¡Oh! ¿Acaso no está haciendo un tiempo fantástico? Vendavales, frío persistente, granizos del tamaño de ciruelas garrapiñadas, chubascos intermitentes, cinco minutos de sol y luego vuelta a empezar. Me pone nostálgico contemplar un día tan delicioso como este, que me recuerdan tanto a un día de verano en mi tierra natal. Y lo mejor es que tengo el Muchachuelo Achispado a rebosar de gente pidiendo cervezas templaditas y tazas de té con pastas. Y es que en Imperial tenemos un dicho: si no te gusta el clima del Cinturon de Asteroides, vete por donde has venido.



Muchos juegos de Rol suelen están marcados por estar ambientados en un periodo temporal que mezcla la Edad Media con el Renacimiento. En cuanto a la música, uno de los avances más notorios fue la promoción de la música instrumental, además del desarrollo de numerosos instrumentos entre los cuales podemos destacar el laúd; instrumento que estoy seguro ha sido utilizado por infinidad de bardos en la historia de D&D. Para todos ellos va dedicada esta entrada, con la esperanza de proporcionarles un acompañamiento adecuado con el que narrar las gestas de sus compañeros. Ah si, y las suyas también, ¿por qué no? :P

Konrad Ragossnig es un músico que ha interpretado una gran cantidad de canciones únicamente con el sonido de este instrumento y el de la guitarra acústica. El ambiente de todas las canciones (que he escuchado, llevo cuatro discos y se que hay más) suele ser muy calmado pero lleno de melodía, dignas de ser usadas para acompañar a un trovador durante una arenga o un poema épico. También pueden usarse para darle un ambiente relajado a las reflexivas conversaciones que puede mantener el grupo pernoctando al calor de una fogata.

Enlaces a Youtube:


martes, 15 de enero de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, 39)


No, no, no, no... ¡no! ¿No han visto el cartel? Tengo el Niño Borracho albergando ya a medio pueblo y no cabe ni un alma más. Media aldea se ha quedado sin casa por culpa de un descerebrado bárbaro que tiene más músculos que sentido común. Por lo visto intentó detener a un ratero que había robado unas platas a un artesano, y cuando le dio alcance le pegó un puñetazo tan fiero que el ladrón salió despedido hacia un carro de caballos; con el golpe, las bestias se asustaron y salieron corriendo hacia unos soportales que hay... perdón, que había en la plaza y al chocar el carro contra las vigas de madera, estas se vinieron abajo, derrumbándose varias de las casas, incluida la del artesano. Lo más irónico es que unos días antes había pasado por aquí un trovador cantando unas historias sobre el atolondrado guerrero y nos parecieron del todo increíbles. ¿Cómo era que decía una de ellas...? “Como a menudo, las gentes de mi quieren conocer, cómo ese que llaman Groo llegó a aparecer. Venid a mi vera, para que os pueda deleitar con las primeras andanzas del metepatas sin par.” Sí, como un mal chiste con piernas.

Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo...

Buenas tardes, al habla el propietario del Muchachuelo Achispado... ahá... sí, estoy bastamte satisfecho con el proveedor que tengo contratado actualmente... así es... si... el precio, siempre el precio, claro... ¿Que realizando mis pedidos a ustedes con una semana de antelación me rebajan el uno coma siete por ciento? Ya, ¿y por donde...? Entiendo, de Venus pasa por Marte y entonces regresa por Luna... Ya, ya, oiga esa rebaja suena terriblemente tentadora en estos tiempos que corren, pero creo que seguiré con el proveedor que tengo contratado al final del distrito... no, déjelo, no se moleste, no voy a cambiar de parecer... a usted caballero... oh, lo siento mucho señora.




Hoy la cosa va de pequeños proyectos. Por un lado regreso con Müdelponie, otro nombre para engrosar la lista de grupos cuyos temas de Dark Ambient resultan adecuados para ambientar una partida de rola algún juego lúgubre y terrorífico. Se trata de un dúo cuyas composiciones son atmosféricas casi por completo, salpicadas por extraños y aterradores sonidos. Tienen un EP titulado “Mülldeponie, or the Other Side Of Darkness”, que circula por la red y es bastante fácil de encontrar.
The Lost Soul and the Bewildered Ghost - http://www.youtube.com/watch?v=lWGIW3nQ04k



Otro disco que me gusta mucho es el único proyecto de Corona Borealis, titulado Cantus Paganus. En el está impreso la esencia de la música medieval, con composiciones tradicionales tanto originales. El proyecto supuestamente cambió de nombre a Dovinia y en cualquier caso este es su único disco hasta la fecha.

Cantus Paganus (completo) - http://www.youtube.com/watch?v=_sqLiJ-ioMU



Hay veces en que me da por escuchar versiones de canciones que conozco; remezcladas, reinventadas, dadas la vuelta o como sean. Personalmente me gusta cuando se mete una orquesta de por medio en el asunto, y también me gustan las mezclas con un toque de metal. Hace tiempo descubrí a Rackshi, un músico que, entre otros muchos proyectos, reinterpreta temas de Power Metal con una orquesta digital. He de decir que la calidad de sonido no es la mejor del mundo, pero resulta interesante escuchar durante una partida a Warhammer el Painkiller o el Keeper of the Seven Keys en versión épico-orquestal.

March of Time (Helloween) - http://www.youtube.com/watch?v=PSxqmEGUzuw

The Glass Prision (Dream Theater) - http://www.youtube.com/watch?v=PlO7dUhBHiM

miércoles, 9 de enero de 2013

El Niño Borracho (música de batalla, 38)


Oh no, signore, el Niño Borracho estará cerrado hasta que consiga arreglar los desperfectos que algún cliente dejó en la parte de atrás el día de año nuevo. Bien es cierto que me costará limpiar la sangre del techo del establo, pero sono piu optimista.

Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo...

Buenas tardes encantadora muchachuela, vengo a devolver este motor de tractor que adquirí estas navidades para el Muchachuelo Achispado. En realidad no me hacía falta alguna y de hecho ni siquiera cabe por la puerta del establecimiento, pero estaba tan rebajado que hubiese sido de tontos no comprarlo.



Hola a todos, feliz año y blablablá. Bien, me han vuelto a entrar ganas de hacer un post musical al más puro estilo Niño Borracho “guan mor taim”, ya que se han alineado los siguientes astros:

Primero, nos encontramos en la resaca producida por las festividades navideñas y todavía estoy algo demenciado. Segundo, Yibrael ha recibido su segundo premio Fanhammer consecutivo al mejor blog del año (si antes era un ser inaguantable ahora no os lo podéis imaginar, hasta nos arroja con basura y todo) por el cual le doy mi más sincera enhorabuena. Tercero, es mi primer post en este, el año de la Gran Cornuda. Cuarto, he recuperado la funcionalidad de mi disco duro y estoy de buen humor. Y quinto, pues porque me apetece haceros reír un rato, que por mi parte no todo va a ser un sermón.

Hay veces en que llego a las cinco de la mañana a casa (no preguntéis) y mi padre se ha dormido con la televisión puesta a todo volumen (me remito al paréntesis anterior). Pues resulta que en esas lúgubres horas del día, entre los programas que quieren estafarte con adivinanzas de parvulario y los que quieren estafarte con ruletas trucadas, es cuando se emiten programas con la aterradora... ¡música genérica! Qué bien hubiese quedado aquí el sonido del grito de una chica siendo atacada por un ornitorrinco gigante o algo así...

(Leer con la voz mental de Félix Rodríguez de la Fuente) Imitadores todos ellos de “Los Conciertos de Radio 3” en tiempos pretéritos, no todos estos programas siguen un mismo formato. Algunos presentan al artista o grupo en una sala como el camión de “Paco y sus electrónicos” de las fiestas del pueblo. En otros recopilan vorazmente videoclips de gente que graba sus temas en casa con la cámara VHS de sus padres y el maquillaje de sus madres, y si no, como si lo hicieran.

La música genérica, también conocida como música de ascensor, a granel, al peso, de gasolinera y un largo etcétera, tiene la peculiaridad de entrar por nuestro oído y salir por el otro con la misma facilidad, o en el peor de los casos, entrar avasallando en nuestro cerebro cual elefante en una cristalería. Hablo de esa música que no es escuchada, sino oída; hay una diferencia.

Cada cual tiene sus gustos musicales y los míos son muy variopintos. Para acabar antes con el tema, podría decir a voz de pronto que no soy lo que se dice un fan del pop actual, del flamenco ni del jazz, además de otro montón de géneros y sub-géneros. Por supuesto, siempre hay artistas que son la excepción que confirman la norma. Sin embargo hoy voy a centrarme en estas tres corrientes porque hay algo en que coinciden y es en lo propensos que son a la hora de acumular artistas llorones. A la mente me vienen frases que escuché en momentos puntuales de mi vida, tales como “vale ya Alex Ubago, que te han dejado once veces en cada disco”, “los bailaores flamencos se ponen grija en los zapatos para cantar mejor” o “este tío va a acabar tocando jazz porque está como una maldita regadera”. ¿Qué tienen en común estos géneros? En el mejor de los casos podría decirse que la melancolía, pero yo voy a decir que son los llorones que se ahogan en un vaso de agua.

No me malinterpretéis, o al menos no antes de tiempo. Juro que me he detenido muchos minutos a escucharlos; muchos más de los que muchos de ellos merecían y lo que los escuché era menos de la mitad de lo que la mitad merecen. No digo ni mucho menos que no tuviesen que existir como el Reguetón, pero si que podrían hacerlo en menor medida. Esa gente usa la música para arrojar sus miserias y frustraciones sobre los demás, esperando recopilar un público bajo el mensaje “no estás solo”. Las canciones más insulsas y vacías de significado, paridas al mundo para apaciguar a las personas más petardas y genéricas de la faz de la tierra. Mal de muchos, consuelo de tontos. Y a mi juicio es un peligro enorme, pues hace que esa clase de gente que está TODO el puñetero día en las redes sociales colgando fotos de cachorritos y atardeceres con frases profundas (o que creen que son profundas) a los cuales no eliminas para no tener que aguantarlos después más y peor no sientan ni por un momento la menor gana de cambiar aquello que hace que sus vidas sean una patraña carente de sentido. Normalmente, ellos mismos.

Pero también puedo decir que reconozco las cualidades de la música genérica. Prueba que tiene que haber de todo en este mundo para poder apreciar mejor las cosas buenas, aunque personalmente preferiría que no hubiese tanto de ciertas cosas. Quiero decir... por ejemplo, con la existencia de Kamela pues yo creo que ya se llenaba el cupo en el campo de la categoría de música que casi hace echar la pota. ¡Anda! Otro motivo por el cual el Reguetón no debería de existir; Kamela estaba antes y ya era demasiado.

Yo he comprobado y he experimentado el modo en el que la música nos mueve y guía sutilmente nuestras acciones. Reconozco haber “jugado” hace años con un grupo de personas con las que asistí a un cursillo de informática; un acto horrible por mi parte jugar con la vida de esas personas (ya me flagelé en su día, tranquilos), pero en una sola tarde pasé de escuchar el característico tecleado “dedo-a-dedo” de gente que no había tocado un ordenador en la vida a ver como casi rondaban las quince palabras por minuto. Y todo por cambiar de música. Bueno, les puse una sesión del psy-trance más ligerito que intuía pudieran soportar sin pegarme una paliza, pero ya no era el agónico rebuzno de un baboso que hacía aún más triste aquellas tardes.

Y tras haberme quedado a gusto al deciros esta sartenada de salvajadas, reconozco que todo aquello de cuanto he hablado es o tiene parte de música (aunque sea por definición), y además que el flamenco también contiene alegría y pasión, y el jazz mérito y virtuosismo, pero que si escuchas cierta música porque te hace feliz el ser un desgraciado, pues oye... tu verás, tuberías.
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