domingo, 6 de noviembre de 2011

Bestiario del Viejo Mundo: Hombres árbol (2)

EL OJO DEL SABIO

"Suponiendo que todos estéis dispuestos a consentirme durante un momento y creer en cosas más allá de lo que conocéis, creed que los hombres árbol de Athel Loren existen en realidad, la pregunta que se nos plantea es si son una raza en realidad o si son algún tipo concreto de espíritus del bosque. Si son una raza separada entonces es más que adecuada para su tierra respecto a cualquier otra especie de la que haya oído hablar, y el naturalista dentro de mi alma desea que sea así. El estudioso dice algo distinto, ya que existen las elusivas dríades. ¿Cual es entonces la conexión entre los hombres árbol y estas peligrosas bellezas faéricas? Blagmort sugiere que son atendidos por sus damas, llevando a cabo algún arreglo tipo harén, una noción que encuentro ridícula. Si, como he sugerido en el pasado, las dríades son el mecanismo de defensa de Athel Loren, entonces los hombres árbol podrían ser, en un sentido muy real, la conciencia del bosque. Son los vigilantes del bosque místico, los generales que dirigen los esfuerzos de las tropas dríades desde la seguridad de los árboles, sólo yendo a la lucha cuando no hay otra opción. No sé cuál es su relación con los elfos de los bosques, pero sospecho que es de una alianza mutua."
WALDEMARR, SABIO DE NULN

Los hombres árbol de Athel Loren parecen preocupados sólo por los problemas de su bosque y poco más. Sólo han dejado la seguridad del bosque un puñado de veces en los últimos milenios. Cuando lo han hecho, han marchado inevitablemente al lado de los elfos silvanos. La relación de los hombres árbol con los elfos silvanos y sus dirigentes místicos, Orión y Ariel, es un misterio que no es conocido por ningún otro que no sean los involucrados. Algunos especulan que de hecho Orión es algún híbrido entre elfo y hombre árbol, quizás un símbolo vivo de la "tregua" entre Athel Loren y los elfos silvanos. Sea cual sea la naturaleza del arreglo, se gurda muy en secreto y sólo los que están involucrados directamente conocen la verdad del asunto. Ser demasiado inquisitivo con tales asuntos es jugar con la muerte, no sólo por la naturaleza insular y paranoica de los elfos silvanos, sino también porque hay razones legítimas para creer que sus enemigos, incluyendo las fuerzas del Caos, podrían intentar eliminar la unión que tienen con los hombres árbol. Los elfos silvanos, por su parte, tienen un profundo respeto hacia los hombres árbol, y tienen mucho cuidado en sus tratos con ellos.

"No molestes a la ligera a los señores del bosque, porque son lentos para la furia, pero cuando al fin deciden desatarla, todo el bosque ruge con ellos. Los halcones de guerra se ponen cada vez más nerviosos mientras las sombras son más largas. Las criaturas que una vez fueron la presa se vuelven contra sus depredadores, y tienen que protegerse contra las bestias más fieras, convertidas de repente en lo bastante valientes como para atacar sus poblados. Que la desgracia caiga sobre cualquiera que vaya sin invitación bajo el manto del oscuro verdor, ya que ninguno volverá a emerger."
ELTHIAS, GUARDIÁN DEL CLARO


NUESTRAS PROPIAS PALABRAS

"¿Cómo podrías comprendernos? No eres del bosque; no sigues el camino verde. Tuyo es el tejón que se escabulle, el vuelo del estornino, pero no le encuentras significado. Nunca estás parado, nunca en paz. Siempre recibiendo sin pensar, nunca devolviendo. Me enfureces profundamente. Deseo que los tuyos encuentren su lugar apropiado en el mundo, entonces todo iría mejor."
MUSGOSPALDA, HOMBRE ÁRBOL

sábado, 5 de noviembre de 2011

¡Vagoneta de ataque snotling!

He encontrado esto en la página de GW, y creo que merece la pena compartirlo... xDD

(pinchar sobre la imagen para ver más grande)

La llanura de los Huesos

Al norte de Nehekhara y al este de las montañas del Fin del Mundo yace la Llanura de los Huesos. Se trata de una tierra desértica, despojada de vegetación por las ráfagas de viento contaminado que sopla desde el norte, arrastrando la polución de los hornos y factorías del imperio de los enanos del Caos, que se encuentra en el borde norte de la llanura, donde la torre de Gorgoth vigila constantemente los yermos de Azgorh. El borde sur termina en las arenas contaminadas que son bañadas por las venenosas aguas del mar Amargo.

La llanura de los Huesos es un desierto de arena refractaria multicolor de la cual emergen a veces enormes cajas torácicas de tamaño muy superior al de un hombre. Pues este es el lugar al que los dragones vienen a morir, para que sus huesos reposen junto a los de sus ancestros tal y como lo llevaban haciendo desde antes de que ninguna otra criatura sintiente hubiese caminado por el mundo.

Aquí yacen los huesos de los grandes dragones ancestrales: costillas largas como colinas, cráneos del tamaño de torreones y fémures del grosor de enormes robles. Esos huesos datan de la era dorada de la raza de los dragones, antes de empezar su largo declive. Los dragones actuales, incomparablemente más poderosos que cualquier miembro de otra raza, son pigmeos en comparación con sus ancestros.

Hasta los días de la irrupción del Caos en el mundo, los dragones volaban hasta esta tierra desolada cuando sentían que sus días en el mundo estaban terminando. Al final de su último vuelo, caían muertos en la llanura. Nadie sabe qué instinto los llevaba hasta aquí, pero a través de los milenios literalmente decenas de miles de dragones llegaban aquí con su último aliento. Esto continuó así hasta que el portal del norte se quebró y liberó el Caos al mundo, y los vientos del Caos se filtraron en los cadáveres de los dragones.

De este modo, los dragones muertos se alzaron una vez más, con sus ojos brillando con una luz antinatural, y sus huesos visibles a través de sus pellejos desgarrados. Estas criaturas aún vagan por la llanura de los Huesos, malignas y despiadadas, guiadas por ansias antinaturales. Los dragones son criaturas orgullosas, y no desean someterse a tal destino, y desde entonces ya no han vuelto a venir aquí al final de sus días.

Entre los huesos de los dragones yacen otros huesos, atraídos a esta tierra oscura por la promesa de riquezas ilimitadas, puesto que para aquellos dispuestos a asumir los riesgos, la llanura de los Huesos es una fuente de tesoros inconmensurables. Para ayudar a su digestión, los dragones tragan gran cantidad de oro y gemas, que se quedan en sus estómagos para moler las grandes cantidades de comida que un dragón debe ingerir para seguir con vida.

Cuando los dragones mueren, sus brillantes cuerpos suelen contener tesoros dignos de un rey para todos aquellos lo suficientemente imprudentes o idiotas como para intentar apoderarse de ellos. En una tierra abrasada por el inclemente sol, sin ninguna fuente de agua potable y poblada de miles de escorpiones venenosos y monstruos mutantes, la muerte llega fácilmente. Algunos mueren al beber de los pozos envenenados; otros se convierten en las presas de los terribles dragones zombi. Muchos mueren porque la avaricia les lleva a olvidar las más elementales técnicas de supervivencia. Sus huesos blanqueados yacen en las arenas de este lugar, probablemente el más inhóspito del mundo.


viernes, 4 de noviembre de 2011

Regreso a la Maisontaal


La batalla de la abadía de la Maisontaal es un escenario clásico de Warhammer, que fue publicado por primera vez bajo el nombre de "Return of the Lichemaster" (El retorno del Señor de Nigromantes) durante la tercera edición, y en él se narraba el ataque por parte de las fuerzas de los no muertos (lideradas por Heinrich Kemmler y Krell) y de los Skaven (lideradas por Troth el Inmundo y Meek Gnawdoom) a una abadía dedicada a Taal, el dios de la naturaleza, en las tierras de Quenelles, en Bretonia.

Durante la 6ª edición el escenario volvió a aparecer en la White Dwarf, y también en los Manuscritos de Altdorf (volumen II). Gracias a la "lámpara mágica" del clan Skryre he juntado en un pdf todo el escenario, los personajes e incluso una sección de modelismo para construir la abadía de la Maisontaal.

VERLO ONLINE EN SCRIBD

DESCARGA DIRECTA

jueves, 3 de noviembre de 2011

Acerca de Vashanesh


Vashanesh es un personaje bastante esquivo en el mundo de Warhammer, y la información que hay sobre él es contradictoria y escasa. Para quien no lo sepa, Vashanesh, supuestamente, es uno de los "primeros nacidos", es decir, uno de los primeros vampiros, y se le ha relacionado en numerosas ocasiones con el clan Von Carstein (del que se rumorea que es el progenitor) y con el propio Vlad von Carstein (del que se rumorea que Vashanesh y él son la misma persona). El problema con el que nos encontramos al buscar información acerca de Vashanesh es que ha sido escrita por varios autores diferentes que parece que no han leído unos el trabajo de los otros, por lo que se encuentran varias contradicciones. He estado buscando todas las referencias disponibles acerca de Vashanesh, y he encontrado unas pocas. Que yo sepa, sólo me falta consultar "Nagash Inmortal" (que todavía no ha salido en España) y la trilogía de los Von Carstein (que todavía no he leído). De momento, esto es lo que hay:
Ejércitos Warhammer: Condes Vampiro (5ª edición): Sólo hay una pequeña mención a Vashnesh cuando se habla de la ciudad de Lahmia, cuando se habla acerca de cómo, cuando Lahmia fue invadida, siete poderosos señores de los vampiros con sus seguidores escaparon de la destrucción de la ciudad, entre los que se encontraban Neferata, Aborash, Uhsoran y Vashanesh, el Rey de Lahmia. No hay ninguna referencia más a Vashanesh en todo el libro, y cuan do se habla de Vlad von Carstein no se le relaciona en absoluto.

Liber Necris: Lahkashaz, nieto de Neferata y Rey de Lahmia, era el padre de Vashanesh. Se dice que Lahkaszah siempre tuvo recelo de su heredero porque era muy inteligente y con una gran fuerza de voluntad, probablemente heredada de la segunda esposa de Lahmizash, que era de la sangre de Nagash. Vashanesh huyó de Khemri hacia Lahmia y se presentó ante Neferata, y la conquistó, la cual le hizo rey de Lahmia, y más adelante le otorgó el Elixir de la Inmortalidad. Cuando se produjo la caída de Lahmia, fue uno de los que escaparon y fueron a Nagashizzar. El Gran Nigromante, pensando que los demás vampiros no seguirían a su acólito elegido, W'soran, creó un anillo con piedra de disformidad refinada que le entregó a Vashanesh. El anillo otorgaba a su portador control sobre todos los vampiros, y a Nagash control sobre su portador. Además, garantizaba la inmortalidad de quien lo portase. Vashanesh se dejó "matar" por Alcadizaar para liberar a los vampiros de la servidumbre. Alrededor del año 1100 en Sylvania aparece un hombre llamado Príncipe Vladimir, y ayuda al barón Van Hal, gobernante de Sylvania. Después, la clásica historia de Vlad von Carstein bajo el epígrafe "Von Carstein y los herederos de Vashanesh"

Amos de la noche: También se hace referencia a que Vashanesh es de la sangre de Nagash, pero no la fuente exacta del parentesco de ambos. Hace referencia a la misma historia de su pasado en Khemri y su huída a Lahmia, donde fue tomado como esposo y convertido en vampiro por Neferata. Se le relaciona directamente con Vlad von Carstein, afirmando que son el mismo. Fue encontrado por los Strigoi (que buscaban ayuda, pero no la obtuvieron) en su fortaleza de Kislev. Se cuenta de nuevo la historia de que ayudó a Van Hal a aprender nigromancia. También se rumorea que ayudó a Sigmar a destruir a Nagash.

Nagash el Invencible: En la novela, cuando se narra la caída en el vampirismo de la realeza Lahmiana, es Lamashizzar, hermano y esposo de Neferata, el que trae los libros de Nagash y a Arkhan el Negro capturado, para destilar el elixir. Además de Lamashizzar y Neferata, toman el elixir W'soran, Abhorash, Uhsoran, Ankhat, Zurhas, un par de "nobles disolutos" llamados Adio y Khenti y un noble de Catai (el Príncipe de los Cielos). Vashanesh no aparece en ninguna parte de la novela, pero puede que aparezca en la tercera (Nagash Inmortal), pues la línea argumental no llega hasta la caída de Lahmia.

Ejércitos warhammer: Condes Vampiro (7ª edición): Vashanesh aparece mencionado en un pequeño recuadro de texto, en el que se comenta la teoría de que éste y Vlad von Carstein son la misma persona, aunque hace referencia a que sólo hay una fuente que los conecte, y es bastante oscura. Se hace referencia a que el Anillo de los Carstein pueda no ser el anillo que creó Nagash para dominar a todos los vampiros, sino una copia menor de este.

En definitiva, que es muy probable que Vashanesh sea Vlad von Carstein, y que el anillo de los Carstein sea el Anillo de Nagash, pero también puede ser que sea efectivamente una copia imperfecta (como el "Ojo de Khemri" que aparece en la novela Matavampiros de Bill King). Espero poder hacerme pronto con la trilogía de los Von Carstein, a ver si me aclara algo más.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Azhag y la Corona de la Hechicería

El olor que emanaba la guarida del troll del Caos era repugnante, incluso para las pocas exigencias orcas. Azhag ya se había acostumbrado al olor de carne podrida y vómito de troll, pero el olor que emanaba de un troll del Caos era totalmente diferente. Era nauseabundamente dulce, y el kaudillo orco luchaba por evitar vomitar su última comida.

Azhag y su pequeña tribu se habían visto obligados a internarse en el Territorio Troll, donde habitaban bandas de mutantes del Caos. Aprovechando el refugio que les brindaban las cuevas, habían enviado una partida de exploradores para que examinaran los oscuros túneles que partían desde la entrada principal de la cueva, pero no habían regresado. Esa noche el troll del Caos se había arrastrado cautelosamente hacia la cansada banda orca y los había devorado uno a uno, excepto al propio Azhag, que había probado ser un oponente demasiado duro para la bestia y lo había perseguido de vuelta a su guarida. El troll del Caos se encontraba arrinconado, aunque seguía luchando con resuelta ferocidad.

Azhag retrocedió de un salto justo a tiempo de esquivar las afiladas garras de la enorme criatura negra, que le pasaron a tan sólo unos milímetros de su rostro. La mayoría de sus guerreros habían muerto desgarrados por aquellas mismas mortíferas garras. Mientras el troll intentaba clavarlas en la garganta de Azhag, el fornido orco aprovechó la oportunidad para atacarlo. Balanceó su rebanadora describiendo un amplio arco y la hundió en un brazo del troll.

La criatura emitió un alarido de salvaje dolor, pero la hendidura que había hecho la rebanadora de Azhag comenzó a cerrarse y, al instante, cesó de manar sangre. Encolerizado por la herida, el troll volvió a lanzarse sobre Azhag con sus potentes garras intentando alcanzarle en la cabeza. Azhag levantó el escudo y las afiladas garras traspasaron el metal. Un pensamiento cruzó por la mente de Azhag; quizá se había precipitado un poco al perseguir al troll. Ahora la bestia se encontraba arrinconada y luchaba por su vida y no por la cena. Como si el troll pudiera leer sus pensamientos, aumentó el furor de su ataque. Un golpe tras otro cayó sobre el escudo de Azhag, haciendo cada vez más agujeros en el metal. El kaudillo orco retrocedió un paso en un intento de evitar aquella lluvia de golpes pero, en su precipitación, resbaló y cayó al suelo.

El troll se alzó sobre él con los brazos levantados, preparados para asestar el golpe de gracia sobre el cráneo del orco. Azhag supo que había llegado su fin; había encontrado un digno oponente. Ahora experimentaría el mismo destino que aquellos que habían luchado y caído bajo sus despiadadas manos. Entonces, una voz le susurró suavemente al oído. Era como si la voz le hablase desde el interior de su cabeza. "Él está débil", dijo la voz. "Piensa que tú estás acabado; aprovecha el momento".

Azhag empuñó su rebanadora y hundió la hoja en el pecho del troll que, lentamente, retrocedió del lugar donde se encontraba el orco con la hoja empapada hasta la empuñadura y, con un gran estrépito, se desplomó muerto en el suelo.

Azhag permaneció de pie mirando al troll en el suelo y, a continuación, se dirigió a una esquina de la cueva. La voz le atraía hacia allí. Sobre una pila de huesos roídos y cráneos rotos había una corona incrustada. "Ponme sobre tu cabeza, gobiérname y tuyo será el poder". Los susurros ahora eran más altos, y un pensamiento le hizo apresurarse a recoger la corona y colocársela sobre la cabeza. Mientras lo hacía, la corona parecía apretarse alrededor de sus sienes. "Tuyo es el poder para mandar", continuó hablando la voz que retumbaba en el interior del cráneo del kaudillo orco. Conocimientos arcanos fruto de siglos de estudio y experimentación le asaltaron la memoria. La voz procedente del interior de su cabeza estaba fundiéndose con la suya. Sin entender cómo, Azhag supo que ahora era infinitamente más poderoso. La voz habló de nuevo, y esta vez no le sonó extraña ni desconocida. Era como si siempre hubiese sido parte de Azhag; era la voz de Azhag. "Juntos lucharemos, juntos conquistaremos y juntos reinaremos".

martes, 1 de noviembre de 2011

Artefactos legendarios: el Anillo de los Carstein


El Anillo de los Carstein es un objeto mágico muy conocido por todos los jugadores de Condes Vampiro, tanto novatos como veteranos. Y es que este objeto ha acompañado a los muertos vivientes desde los tiempos de la 4ª edición, donde apareció por primera vez en el trasfondo de la mano de Bill King. El Anillo apareció primero como carta de objeto mágico en Warhammer Magia de Batalla (4ª edición), un manual de Rick Priestley y Andy Chambers, en su primera (y más potente) versión, que podéis ver a continuación:

El Anillo aparecía de nuevo en el libro de ejército de los No muertos, en las manos de su poseedor más famoso: el conde Vlad von Carstein de Sylvania. Durante la 4ª edición, la redacción de las reglas de cierto personaje llevó a un uso y un abuso de este objeto mágico: Settra estaba equipado con tres objetos mágicos propios (el Báculo de Osiris, la Corona del Rey Funerario y el Flagelo de cráneos), los tres de una utilidad más que dudosa, pero las reglas especificaban que podían cambiarse por otros objetos mágicos si se deseaba. Además (y he aquí el problema), se indicaba que Settra podía equiparse con objetos mágicos restringidos a "Nigromantes, Nigromantes no muertos y Vampiros". Por tanto, la gente utilizaba en exceso a Settra con el Anillo de los Carstein. Pero es que realmente no podía llevarlo, puesto que había una serie de objetos marcados como: sólo Nigromantes, Nigromantes no muertos y Vampiros, que eran los que Settra podía usar, pero el Anillo estaba marcado como Sólo vampiros. En particular era especialmente dañina la combinación de Settra con Anillo de los Carstein y Corazón del infortunio (que hacía que el portador estallase al morir, causando una explosión de radio igual a las heridas totales del difunto y fuerza igual a su resistencia más 1D6, causando 1D6 heridas). Con su R de 6 y sus 5 heridas, Settra era una bomba con patas (y vendas) que además volvía a la vida tras estallar (y podía estallar por segunda vez).

En la quinta edición el Anillo de los Carstein apareció de nuevo en el suplemento Warhammer Magia, y esta vez la propia carta del objeto mágico especificaba que el portador había de ser obligatoriamente un vampiro, con lo que se puso fin al reinado de los Settras explosivos. Con la salida durante esta edición del libro de los Condes Vampiro (el primero), de nuevo aparecía Vlad con el Anillo. También podías equipar a tu propio vampiro con el Anillo, pero debía ser del clan Von Carstein y tener el poder vampírico Pureza de sangre, la única manera de poder tener acceso a las habilidades del Anillo.

Con la 6ª edición el Anillo pasó a formar parte de la lista de objetos mágicos de los Condes Vampiro, en la sección de Talismanes. Sólo podía ser usado por los vampiros del clan Von Carstein, y sus reglas habían cambiado sustancialmente: ya no devolvía a su portador a la vida, sino que otorgaba una tirada de salvación especial de 4+ y la regla Regeneración. Su coste (de 100 puntos) impedía equipar al vampiro con ningún otro objeto mágico, por lo que fue poco a poco relegado al olvido.

En la 7ª edición volvemos a encontrarnos tanto al Anillo como a su más famoso portador: el conde Vlad von Carstein. El Anillo volvió a ser más o menos como antes: el vampiro "resucita" con un resultado de 2+ en vez de automáticamente, y volvía con una sola herida. Su coste bajaba a 75 puntos. En manos de Vlad, el anillo confería además una tirada de salvación especial de 4+ (la regla Maestro del Anillo de Vlad).

A pesar de los cambios sucesivos de reglas a través de las ediciones, el Anillo de los Carstein ha conservado su esencia intacta, como debe ser con un objeto mágico tan importante y vinculado a la historia del mundo de Warhammer.

El Anillo de los Carstein aparece por primera vez en manos del conde Vlad von Carstein, cuando este toma como esposa a Isabella von Drak y se convierte en Conde Elector de Sylvania. Durante las Guerras Vampíricas, los Imperiales tomaron buena nota de los terribles poderes del Anillo, pues en al menos dos ocasiones Vlad volvió de la muerte gracias a él, tomando venganza sobre los que habían osado acabar con él. Durante el asedio de Altdorf, los Imperiales contrataron a Felix Mann, el mejor ladrón de su época, para que robase el anillo de las manos de Vlad. Lo consiguió, pero nunca se volvió a saber de él. Vlad murió en el asedio, empalado junto al Gran Teogonista Wilhelm III en las murallas de Altdorf. Se rumorea que el propio Manfred von Carstein estaba despierto cuando Mann robó el Anillo, y que no hizo nada por evitarlo. También se rumorea que Manfred buscó incesantemente a Mann para tomar el anillo para sí, pero que no tuvo éxito.

El Anillo de los Carstein probablemente forma parte de un grupo de artefactos creados por Nahash para controlar a los vampiros, de modo similar al Ojo de Khemri que aparece en la novela de Bill King Matavampiros. Se dice que el Anillo fue creado por el propio Nagash y entregado a Vashanesh, uno de los primeros vampiros, al que se le relaciona muchas veces con Vlad von Cartein. También se rumorea que el Anillo es una copia menor de un amuleto original, mucho más poderoso. Sea como sea, si alguna vez avanza en el trasfondo, el Anillo de los Carstein es un objeto mágico que puede dar mucho de qué hablar.
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