lunes, 1 de abril de 2013
¡Cargad! nº 35
Después de un fin de semana un poco ajetreado, llego y me encuentro con que los chicos de ¡Cargad! ya han sacado el número 35 de su fantástico fanzine on-line.
Podéis descargarlo AQUÍ, en su página. Yo ya estoy haciendo lo propio, y a leer al Sr. Nehek...
jueves, 28 de marzo de 2013
¡Nesquig!
¡Zerealez de garrapatoz al kakao!
Elric me había hablado de ello, y no he parado hasta encontrarlo. Sacado de AQUÍ.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Manos el Loco, Híbrido genestealer
Me siento con muchas ganas de 40K (normal, después de pasar dos semanas mirando manuales y manuales de 40K), y espero echar una partida esta semana (a la 2ª edición, claro). Incluso he estado pintando mis cucarachas espaciales (ya subiré alguna foto). Y de cucarachas espaciales va el asunto: hace ya algunos meses publiqué una entrada hablando del Archimagus Janos Armistadt, el Viajero, un personaje especial Magus genestealer que aparecía en un antiguo Citadel Journal (no sé el número). Y me quedaba por hablar de otro personaje especial del Culto, aparecido también en esa misma Citadel Journal: Manos el Loco.
El personaje de Manos está inspirado en el dibujo de híbrido de Mark Gibbons que podéis ver arriba: un híbrido con un aparato monstruoso (El ojo del Juicio) a la espalda, un aparato extraño que proyecta energía psíquica para ayudarle en su búsqueda de "su verdadera herencia". Os dejo con el trasfondo del demente Manos.
Manos (seguramente no es su verdadero nombre) comenzó su andadura en un apartado planeta de la Franja Este, perteneciendo a la primera generación de un culto recién formado. Extrañamente para la primera generación, parecía completamente humano. Sus padres murieron meses después de su nacimiento, intentando recatar a su maestro Genestealer de un accidente con un vehículo de transporte. Huérfano, Manos fue criado por un seminario local, y concienzudamente adoctrinado en las creencias imperiales y el Culto al Emperador Inmortal.El joven Manos descubrió que era un brillante y perseverante estudiante. Su devoción al Adeptus Ministorum fue recompensada con el liderazgo de varias cruzadas contra herejes, salvando cientos de almas de vivir como no creyentes. Pronto estuvo listo para abandonar su planeta natal para convertirse en predicador. Entonces, su auténtica herencia salió a la luz.
Una pequeña protuberancia púrpura comenzó a crecer bajo su brazo izquierdo, convirtiéndose en poco tiempo en un brazo. Conmocionado por el descubrimiento de su herencia mutante, inmediatamente cortó su nuevo brazo y quemó la carne impía. Rezando al Emperador para que le liberase, comenzó a tener pesadillas con unas monstruosas visiones de demonios siseantes con hipnóticos ojos. Su salvación no estaba cerca, ya que al despertarse descubrió horrorizado que le había crecido de nuevo el brazo, pero esta vez cubierto por quitina azul sobre su piel púrpura. No hay necesidad de decir que su visión del universo cambió ostensiblemente, y destrozó su mente para siempre. Sin esfuerzo alguno despedazó su nuevo brazo, tomó su nave y dejó el planeta.
Abandonado por su anterior dios-Emperador, una visión llenó su mente: encontrar a su verdadero Padre, un poderoso ser con dientes como dagas y afiladas garras, que debía estar entre las estrellas. Solamente Él podía curar a Manos de herejía y perdonarle sus pecados. Manos viajó de sistema en sistema buscando a su Padre y nuevo dios, escondiendo su herejía bajo su túnica y con maquillaje. Paulatinamente, sus instintos alienígenas tomaron el control, y comenzó a extender su infección Genestealer por la población local antes de “recuperar” el sentido y continuar con su búsqueda de
la salvación.
El personaje de Manos está inspirado en el dibujo de híbrido de Mark Gibbons que podéis ver arriba: un híbrido con un aparato monstruoso (El ojo del Juicio) a la espalda, un aparato extraño que proyecta energía psíquica para ayudarle en su búsqueda de "su verdadera herencia". Os dejo con el trasfondo del demente Manos.
Manos (seguramente no es su verdadero nombre) comenzó su andadura en un apartado planeta de la Franja Este, perteneciendo a la primera generación de un culto recién formado. Extrañamente para la primera generación, parecía completamente humano. Sus padres murieron meses después de su nacimiento, intentando recatar a su maestro Genestealer de un accidente con un vehículo de transporte. Huérfano, Manos fue criado por un seminario local, y concienzudamente adoctrinado en las creencias imperiales y el Culto al Emperador Inmortal.El joven Manos descubrió que era un brillante y perseverante estudiante. Su devoción al Adeptus Ministorum fue recompensada con el liderazgo de varias cruzadas contra herejes, salvando cientos de almas de vivir como no creyentes. Pronto estuvo listo para abandonar su planeta natal para convertirse en predicador. Entonces, su auténtica herencia salió a la luz.
Una pequeña protuberancia púrpura comenzó a crecer bajo su brazo izquierdo, convirtiéndose en poco tiempo en un brazo. Conmocionado por el descubrimiento de su herencia mutante, inmediatamente cortó su nuevo brazo y quemó la carne impía. Rezando al Emperador para que le liberase, comenzó a tener pesadillas con unas monstruosas visiones de demonios siseantes con hipnóticos ojos. Su salvación no estaba cerca, ya que al despertarse descubrió horrorizado que le había crecido de nuevo el brazo, pero esta vez cubierto por quitina azul sobre su piel púrpura. No hay necesidad de decir que su visión del universo cambió ostensiblemente, y destrozó su mente para siempre. Sin esfuerzo alguno despedazó su nuevo brazo, tomó su nave y dejó el planeta.
Abandonado por su anterior dios-Emperador, una visión llenó su mente: encontrar a su verdadero Padre, un poderoso ser con dientes como dagas y afiladas garras, que debía estar entre las estrellas. Solamente Él podía curar a Manos de herejía y perdonarle sus pecados. Manos viajó de sistema en sistema buscando a su Padre y nuevo dios, escondiendo su herejía bajo su túnica y con maquillaje. Paulatinamente, sus instintos alienígenas tomaron el control, y comenzó a extender su infección Genestealer por la población local antes de “recuperar” el sentido y continuar con su búsqueda de
la salvación.
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Warhammer 40.000
martes, 26 de marzo de 2013
¡De torneo!
Pues sí, aunque hacía ya como diez o doce años que no jugaba un torneo de Warhammer, y aunque en general no me gustan los torneo (un ambiente muy competitivo que a veces impide el buen rollo), cuando Elric me dijo que que los chicos de la asociación Dungeon Killers de Astillero organizaban unas jornadas (San José 2013) y que iban a ser muy pocos (3) para el torneo de Warhammer, me decidí a participar, junto a mi fiel escriba skaven, el Niño Borracho. Por lo menos echaría unas partidas contra gente nueva.
En un principio pensé en presentarme con Caos, y probé tres listas diferentes, pero me llevó a la inevitable conclusión de "Príncipe demonio+Quimera=victoria", así que al final me decanté por tomármelo con filosofía y echarme unas risas, así que me hice una lista de Goblins (¡Zí! ¡Zólo goblinz!). La lista (según el manual de orcos y goblins de 8ª) es esta:
-Kaudillo goblin (armadura del Destino, Corona de mando, Espada de oro, escudo) montado en lobo con 20 jinetes de lobo (lanzas, arcos cortos, escudos) con grupo de mando completo.
-Portaestandarte de batalla goblin nocturno (Estandarte de la Luna Malvada, armadura ligera, escudo) con 49 goblins nocturnos (arma de mano, escudo y equipos de redes) con grupo de mando completo y 3 fanáticos.
-Gran jefe goblin (armadura ligera, escudo, Yelmo del dragón) con 36 goblins (escudos, armas de mano) con grupo de mando completo y 3 Merodeadores Odiosos.
-33 goblins nocturnos (arco corto) con grupo de mando completo y 2 fanáticos.
-25 garrapatos y 8 pastores de garrapatos.
-3 Karros de lobos goblins (en una unidad)
-Gran chamán goblin nocturno de nivel 4 (Talismán de salvación, Vara terrenal)
-Chamán goblin de nivel 2 (Pergamino de dispersión)
-4 Lanzapinchoz
-2 Katapultaz de goblins voladores
-2 Lanzapiedroz
Mi idea era jugar un poco a lo "enano": desplegar atrás y mermar al enemigo con las máquinas de guerra y demás disparos, marearle un poco con los lobos y encarar el combate desde una posición ventajosa para miz chikoz.
Mi primera partida fue contra el Niño Borracho y sus skaven. Pese a que mi unidad con el portaestandarte de batalla huyó en el primer turno por un disparo afortunado de garrapulta de plaga (¡y se salió del campo!), al final conseguí remontar y obtener una victoria muy ajustada.
Mi segunda partida fue contra un chico que llevaba Caos, con príncipe demonio, quimera y Juggernauts. Pese a que conseguí dejar a su príncipe demonio de Nurgle a 1H, se curó después matando a mis garrapatos, y miz chikoz entraron en pánico cuando las monstruosidades del Caos les asaltaron. Un desastre de partida xD.
La tercera fue contra Elric y sus temidos altos elfos. Tenía un miedo atroz de sus maestros de la espada (y de su mago), pero una carga afortunada de miz karroz arrasaron completamente el primer problema, y una marabunta de goblins apuñalaron al segundo problema.
Finalmente, segundo puesto para miz chikoz, un día entretenido echando unas partidas a Warhammer, y un récord batido de 6 partidas en 24 horas (3 en el torneo y 3 de prueba contra Elric la noche previa, que fui al torneo sin dormir xD). Me ha encantado ver que miz muchachoz han podido plantar cara en un torneo.
¡Ziiiiii! ¡Zí ze puede! ¡Zomoz poderozoz! ¡Zomoz maloz! ¡Y zomoz verdez! xDD
| Elric y sus altos elfos contra el chico del Caos |
En un principio pensé en presentarme con Caos, y probé tres listas diferentes, pero me llevó a la inevitable conclusión de "Príncipe demonio+Quimera=victoria", así que al final me decanté por tomármelo con filosofía y echarme unas risas, así que me hice una lista de Goblins (¡Zí! ¡Zólo goblinz!). La lista (según el manual de orcos y goblins de 8ª) es esta:
-Kaudillo goblin (armadura del Destino, Corona de mando, Espada de oro, escudo) montado en lobo con 20 jinetes de lobo (lanzas, arcos cortos, escudos) con grupo de mando completo.
-Portaestandarte de batalla goblin nocturno (Estandarte de la Luna Malvada, armadura ligera, escudo) con 49 goblins nocturnos (arma de mano, escudo y equipos de redes) con grupo de mando completo y 3 fanáticos.
-Gran jefe goblin (armadura ligera, escudo, Yelmo del dragón) con 36 goblins (escudos, armas de mano) con grupo de mando completo y 3 Merodeadores Odiosos.
-33 goblins nocturnos (arco corto) con grupo de mando completo y 2 fanáticos.
-25 garrapatos y 8 pastores de garrapatos.
-3 Karros de lobos goblins (en una unidad)
-Gran chamán goblin nocturno de nivel 4 (Talismán de salvación, Vara terrenal)
-Chamán goblin de nivel 2 (Pergamino de dispersión)
-4 Lanzapinchoz
-2 Katapultaz de goblins voladores
-2 Lanzapiedroz
| Miz chikoz contra las ratas del Niño Borracho |
Mi idea era jugar un poco a lo "enano": desplegar atrás y mermar al enemigo con las máquinas de guerra y demás disparos, marearle un poco con los lobos y encarar el combate desde una posición ventajosa para miz chikoz.
| Miz chikoz contra el Caos |
Mi primera partida fue contra el Niño Borracho y sus skaven. Pese a que mi unidad con el portaestandarte de batalla huyó en el primer turno por un disparo afortunado de garrapulta de plaga (¡y se salió del campo!), al final conseguí remontar y obtener una victoria muy ajustada.
| Miz chikoz contra Elric y sus elfos |
Mi segunda partida fue contra un chico que llevaba Caos, con príncipe demonio, quimera y Juggernauts. Pese a que conseguí dejar a su príncipe demonio de Nurgle a 1H, se curó después matando a mis garrapatos, y miz chikoz entraron en pánico cuando las monstruosidades del Caos les asaltaron. Un desastre de partida xD.
La tercera fue contra Elric y sus temidos altos elfos. Tenía un miedo atroz de sus maestros de la espada (y de su mago), pero una carga afortunada de miz karroz arrasaron completamente el primer problema, y una marabunta de goblins apuñalaron al segundo problema.
| Y esta es del torneo de Flames of War |
Finalmente, segundo puesto para miz chikoz, un día entretenido echando unas partidas a Warhammer, y un récord batido de 6 partidas en 24 horas (3 en el torneo y 3 de prueba contra Elric la noche previa, que fui al torneo sin dormir xD). Me ha encantado ver que miz muchachoz han podido plantar cara en un torneo.
¡Ziiiiii! ¡Zí ze puede! ¡Zomoz poderozoz! ¡Zomoz maloz! ¡Y zomoz verdez! xDD
viernes, 22 de marzo de 2013
Ravenloft: la Gran Conjunción
Llevo ya varios meses dirigiendo una partida de Ravenloft en el local, y hoy me apetecía hablar un poco de ella.
Ravenloft es uno de los mundos de D&D que más me gustan, y probablemente la ambientación que más he usado para dirigir a lo largo de mi vida como DM (junto con mi propio mundo de campaña). El ambiente especial de Ravenloft me encanta: no se trata realmente de un plano material primario, sino de un misterioso semiplano en el etéreo profundo con muchas peculiaridades; allí, una fuerza misteriosa conocida únicamente como los Poderes Oscuros, prueban al justo y recto, y castigan al malvado. Las acciones malignas pueden desembocar en que el que las perpetra se vaya transformando poco a poco: el mal siempre acaba saliendo al exterior. Ravenloft está formado por Dominios, naciones gobernadas por seres malvados llamados los Lores Oscuros. Los Dominios son a la vez feudos y prisiones de estos Lores; estas criaturas de oscuridad han recibido grandes poderes de la tierra, pero al mismo tiempo les es negado aquello que más anhelan.
Las brumas de Ravenloft pueden extenderse a otros mundos, y traer gente a este reino de terror. Y así fue como mis jugadores acabaron en Ravenloft, en la tierra de Kartakass: verdes prados, arroyos cantarines y pájaros de hermosos colores trinando bajo la suave luz del sol. Pero el mal siempre acecha bajo la superficie...
De todos los personajes que entraron inicialmente en Kartakass, sólo quedan dos: el bravo paladín Sir Draco Lindenburg, siervo de Milgazia, Dios Llameante de la Justicia (el Abogado Samoano); y el poderoso Ragnar Sturlusson, un bárbaro de las tierras del norte armado con un gigantesco montante (Elric). A lo largo de la partida, muchos personajes han sucumbido a los horrores que aguardan en Ravenloft (¡el Niño Borracho ya lleva como 7 personajes!), pero actualmente son un nutrido grupo de aventureros que tratan de escapar de este reino del terror. Entre ellos se encuentra Tanky Tragaberzas, un hechicero halfling que va a todas partes con su Cuchara de Murlynd (el Niño Borracho); Willem, un extraño sacerdote de Tymora venido de Faerun (Ragnor); Alimor, un misterioso explorador y "especialista" también venido de Faerun; Ekrum Caracompleta, un explorador orco (antes era conoido como Mediacara, hasta que una sacerdotisa le regeneró la mitad destrozada de su rostro... contra su voluntad xD) y, por último, Elandrion de los Muchos Apodos, el Rápido, el Varas, el de las Muchas Muertes, el Óctuplemente Maldito, el Loco de las Fireball y muchos otros sobrenombres. Elandrion es un mago que ha viajado por los planos y se ha visto atrapado en Ravenloft, y últimamente los Poderes oscuros han susurrado a su débil corazón secretos innombrables...
La vidente vistaní Hyskosha profetizó un terrible suceso que estaría por llegar, algo que podría romper las barreras del mismo semiplano, y permitir a los héroes regresar a su hogar. pero también podría liberar todo el mal de Ravenloft sobre el multiverso... Una profecía en seis partes, de los cuales tres de ellos ya han sucedido...
En la casa de Daegon el gran brujo nació;
de la vida, la no vida, los no vivos se burló.
El niño sin vida de la inflexible madre habla;
presagia un tiempo, una noche en la que el mal se desata.
El hijo de los soles ha de alzarse siete veces
para hacer que el humilde por toda la eternidad solloce.
La luz del sol brillará sobre los muertos;
rezumará y caerá, volviendo rojos los restos.
Inajira sus fortunas invertirá,
y a todo lo que vive horriblemente maldecirá.
Los sin cuerpo viajarán al tiempo de antaño
donde felicidad y odio crean leyendas de año en año.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Vivir de rentas
En este mundo en el que vivimos, tan familiar y extraño al mismo tiempo, seguro que todos conocemos algún ejemplo de lo que se conoce como "vivir de rentas". Básicamente consiste en tener una idea, o un producto, o lo que sea, y repetirlo y repetirlo ad nauseam. Hablemos de música, literatura, videojuegos, o wargames...
Hoy, que me he levantado tarde y de mal humor (¿será la llegada de la primavera?), me apetecía reflexionar sobre cierta empresa que lleva también unos cuantos años viviendo de rentas. Todo esto sale de una conversación que tuve con mi amigo Ragnor hace un par de días, y me apetecía compartirlo con vosotros.
Pues sí, voy a hablar de cierta empresa que lleva años y años viviendo de rentas. Una empresa que comenzó como importadora de juegos, que cumplía un papel vital en aquella época. Si alguien quería los manuales de D&D, o conseguirse un Blue Max, necesitaba acudir a ellos, ya no sólo para comprarlo, sino hasta para conocerlo. Su revista, un puro catálogo de publicidad, cumplía una función importantísima en aquella época sin internet y sin revistas especializadas, época en la que el rol, los wargames y demás eran material muy raro. Pues ese catálogo de publicidad difundió el frikismo por Inglaterra y más allá, ya que no era posible conocerlo de otra forma (bueno, siempre está el boca a boca).
La empresa tuvo un tiburón de los negocios, un tal mr. Ansell (de quien opino, personalmente, que es una criatura deleznable ;)), que supo hacerla crecer. Y mucho más importante, tuvo a un tal Mr. Priestley, un tipo muy peculiar que creó unos reglamentos que permitieron despegar a la empresa. En aquella época la empresa fabricaba miniaturas, pero ni mejores ni peores que las de otras empresas (en general la tecnología de hacer miniaturas estaba un poco en pañales en aquella época). Fueron esos reglamentos los que hicieron despegar a la empresa, fueron las obras de Rick Priestley las que hicieron de la empresa el gigante que es ahora. Fueron esas ideas geniales.
Y aún más: otros brillantes diseñadores entraron a trabajar en el proyecto. Nombres como Andy Chambers (¿Andrés Cámaras? xD), Jervis Johnson, Nigel Stillman o, más adelante, Tuomas Pirinen. Fueron esos diseñadores los que hicieron a la empresa enorme. Las miniaturas podrán ser todo lo bonitas y detalladas que la gente quiera, pero son los reglamentos los que convierten las miniaturas de objetos de fetichismo a objetos útiles.
Y ahora, los mercaderes invadieron el templo. La idea, el concepto, es el mismo, pero corrupto. Todos los grandes diseñadores se marcharon, o fueron directamente expulsados de la empresa. Necios que no captaron la esencia de los reglamentos originales retomaron el proyecto, deformándolo. Cuando antes había un ambiente oscuro y siniestro, ahora sólo vemos historias de héroes ultrapoderosos que vencen batallas por sí solos. ¡Un sólo hombre! Es el síndrome de Kaldor Draigo, un claro síntoma de que los diseñadores actuales han visto demasiado Dragon Ball y jugado demasiado al Warcraft.
Estamos en el año 2013, y esa empresa sigue viviendo de rentas, sumida en su propia arrogancia y necedad. Desde que cambiamos de milenio, esta empresa no ha hecho más que vivir de rentas. Siempre es lo mismo. Los libros siguen teniendo los mismos relatos de Biill King y Rick Priestley, y los que son nuevos, se nota (por su escasa calidad y lo absurdo de su argumento). Ninguno de esos diseñadores (salvo Johnson) sigue en la empresa, pero la empresa sigue explotando los productos que ellos crearon, distorsionados y degenerados.
Viviendo de rentas desde hace ya quince años...
Hoy, que me he levantado tarde y de mal humor (¿será la llegada de la primavera?), me apetecía reflexionar sobre cierta empresa que lleva también unos cuantos años viviendo de rentas. Todo esto sale de una conversación que tuve con mi amigo Ragnor hace un par de días, y me apetecía compartirlo con vosotros.
Pues sí, voy a hablar de cierta empresa que lleva años y años viviendo de rentas. Una empresa que comenzó como importadora de juegos, que cumplía un papel vital en aquella época. Si alguien quería los manuales de D&D, o conseguirse un Blue Max, necesitaba acudir a ellos, ya no sólo para comprarlo, sino hasta para conocerlo. Su revista, un puro catálogo de publicidad, cumplía una función importantísima en aquella época sin internet y sin revistas especializadas, época en la que el rol, los wargames y demás eran material muy raro. Pues ese catálogo de publicidad difundió el frikismo por Inglaterra y más allá, ya que no era posible conocerlo de otra forma (bueno, siempre está el boca a boca).
La empresa tuvo un tiburón de los negocios, un tal mr. Ansell (de quien opino, personalmente, que es una criatura deleznable ;)), que supo hacerla crecer. Y mucho más importante, tuvo a un tal Mr. Priestley, un tipo muy peculiar que creó unos reglamentos que permitieron despegar a la empresa. En aquella época la empresa fabricaba miniaturas, pero ni mejores ni peores que las de otras empresas (en general la tecnología de hacer miniaturas estaba un poco en pañales en aquella época). Fueron esos reglamentos los que hicieron despegar a la empresa, fueron las obras de Rick Priestley las que hicieron de la empresa el gigante que es ahora. Fueron esas ideas geniales.
Y aún más: otros brillantes diseñadores entraron a trabajar en el proyecto. Nombres como Andy Chambers (¿Andrés Cámaras? xD), Jervis Johnson, Nigel Stillman o, más adelante, Tuomas Pirinen. Fueron esos diseñadores los que hicieron a la empresa enorme. Las miniaturas podrán ser todo lo bonitas y detalladas que la gente quiera, pero son los reglamentos los que convierten las miniaturas de objetos de fetichismo a objetos útiles.
Y ahora, los mercaderes invadieron el templo. La idea, el concepto, es el mismo, pero corrupto. Todos los grandes diseñadores se marcharon, o fueron directamente expulsados de la empresa. Necios que no captaron la esencia de los reglamentos originales retomaron el proyecto, deformándolo. Cuando antes había un ambiente oscuro y siniestro, ahora sólo vemos historias de héroes ultrapoderosos que vencen batallas por sí solos. ¡Un sólo hombre! Es el síndrome de Kaldor Draigo, un claro síntoma de que los diseñadores actuales han visto demasiado Dragon Ball y jugado demasiado al Warcraft.
Estamos en el año 2013, y esa empresa sigue viviendo de rentas, sumida en su propia arrogancia y necedad. Desde que cambiamos de milenio, esta empresa no ha hecho más que vivir de rentas. Siempre es lo mismo. Los libros siguen teniendo los mismos relatos de Biill King y Rick Priestley, y los que son nuevos, se nota (por su escasa calidad y lo absurdo de su argumento). Ninguno de esos diseñadores (salvo Johnson) sigue en la empresa, pero la empresa sigue explotando los productos que ellos crearon, distorsionados y degenerados.
Viviendo de rentas desde hace ya quince años...
lunes, 18 de marzo de 2013
Que si la abuela fuma: ¡¡Indesmoralizable!!
Pues sí: Indesmoralizable (no confundir con Indesmolarizable, que es aquello a lo que no se le pueden arrancar las muelas xD). ¿El qué? Muy sencillo: el Príncipe Demonio.
Ayer eché una mini-partida (2500 puntos de nada) con el Niño Borracho y sus skaven, y en previsión de cierto evento que me comentó Elric, usamos el reglamento tal cual, sin nuestras reglas de la casa (¡ha sido duro!). Aproveché para probar en el campo de batalla el nuevo libro de Guerreros del Caos, y me puse a hacer una lista.
Decidí que el Dios del Caos al que mi maligna horda encomendaría sus corruptas almas sería el Arquitecto del Destino, así que me puse manos a la obra. Como con 625 puntos para gastar en Comandantes no podía tener un Señor del Caos y un Gran hechicero, contemplé la opción de un Príncipe Demonio: buenos perfiles, opciones interesantes, mago de nivel 4 y da el Liderazgo a 45cm. Empecé a gastar puntos hasta llegar a la cuenta de 550, y me quedé un poco asustado: la quinta parte del ejército en una sola miniatura. ¿Y qué llevaba? Pues sus alas, su armadura del Caos, su piel escamosa, una Piedra del amanecer, el Aliento de fuego, el Familiar del Caos y la recompensa esa tan maja de repetir los resultados de 1 en las especiales.
Pues él solito ganó la batalla. Después de que mi unidad de 24 guerreros del Caos con portaestandarte de batalla huyera como resultado de un chequeo de pánico fallido por culpa de una garrapulta de plaga, el Príncipe mantuvo en su sitio a una unidad de guerreros de clan (con portaestandarte de batalla) y a una de monjes de plaga con su sacerdote y su estandarte mágico. Sencillamente los skaven fueron incapaces de pasar sus protecciones (¡y eso que me lo Marchitaron!). 2+ de armadura, repite si falla, y 5+ especial, repitiendo los 1. Cuatro heridas, e Indesmoralizable.
Los skaven trataron de usar varios trucos,, pero de nada sirvió. Pese a perder un combate tras otro (filas, estandarte, estandarte de batalla, flanco...), el Príncipe Demonio seguía allí otro turno más. ¡Indesmoralizable! El centro de la línea skaven quedó inmovilizado por una sola miniatura a la que no podía matar, mientras el resto de mis tropas campaban a sus anchas por el tablero.
Y eso que me gasté en él unos 160 puntos en convertirlo en un mago bastante decente: me lo podía haber ahorrado dotándole con la marca de Khorne y la espada infernal; no iba a tirar magia, pero no iba a perder tantos combates...
En resumen: me ha parecido una salvajada. Si el enemigo no lo vuela en pedazos con un cañón o similar, una vez llegue al combate es casi imparable. ¡Imparable! ¡Arrepentíos, el Reino del Caos ha comenzado!
Parece que hay que vender esos horrendos príncipes demonio de plástico...
Ayer eché una mini-partida (2500 puntos de nada) con el Niño Borracho y sus skaven, y en previsión de cierto evento que me comentó Elric, usamos el reglamento tal cual, sin nuestras reglas de la casa (¡ha sido duro!). Aproveché para probar en el campo de batalla el nuevo libro de Guerreros del Caos, y me puse a hacer una lista.
Decidí que el Dios del Caos al que mi maligna horda encomendaría sus corruptas almas sería el Arquitecto del Destino, así que me puse manos a la obra. Como con 625 puntos para gastar en Comandantes no podía tener un Señor del Caos y un Gran hechicero, contemplé la opción de un Príncipe Demonio: buenos perfiles, opciones interesantes, mago de nivel 4 y da el Liderazgo a 45cm. Empecé a gastar puntos hasta llegar a la cuenta de 550, y me quedé un poco asustado: la quinta parte del ejército en una sola miniatura. ¿Y qué llevaba? Pues sus alas, su armadura del Caos, su piel escamosa, una Piedra del amanecer, el Aliento de fuego, el Familiar del Caos y la recompensa esa tan maja de repetir los resultados de 1 en las especiales.
Pues él solito ganó la batalla. Después de que mi unidad de 24 guerreros del Caos con portaestandarte de batalla huyera como resultado de un chequeo de pánico fallido por culpa de una garrapulta de plaga, el Príncipe mantuvo en su sitio a una unidad de guerreros de clan (con portaestandarte de batalla) y a una de monjes de plaga con su sacerdote y su estandarte mágico. Sencillamente los skaven fueron incapaces de pasar sus protecciones (¡y eso que me lo Marchitaron!). 2+ de armadura, repite si falla, y 5+ especial, repitiendo los 1. Cuatro heridas, e Indesmoralizable.
Los skaven trataron de usar varios trucos,, pero de nada sirvió. Pese a perder un combate tras otro (filas, estandarte, estandarte de batalla, flanco...), el Príncipe Demonio seguía allí otro turno más. ¡Indesmoralizable! El centro de la línea skaven quedó inmovilizado por una sola miniatura a la que no podía matar, mientras el resto de mis tropas campaban a sus anchas por el tablero.
Y eso que me gasté en él unos 160 puntos en convertirlo en un mago bastante decente: me lo podía haber ahorrado dotándole con la marca de Khorne y la espada infernal; no iba a tirar magia, pero no iba a perder tantos combates...
En resumen: me ha parecido una salvajada. Si el enemigo no lo vuela en pedazos con un cañón o similar, una vez llegue al combate es casi imparable. ¡Imparable! ¡Arrepentíos, el Reino del Caos ha comenzado!
Parece que hay que vender esos horrendos príncipes demonio de plástico...
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