martes, 16 de octubre de 2012

El niño borracho (música de batalla, 30): ¡Látigo de nueve colas!

Hoy, en la trigésima entrega del Niño Borracho, mi fiel escriba skaven va a dar rienda suelta a su ira contra la "industria musical" (¡qué mal suena! xD). Si alguno se ofende, ya sabéis: problema del que se ofenda xD





¿¡Cosa me está usted diciendo por lo bajo, signore!? ¿Cómo se atreve usted a preguntarme, siquiera a insinuarme que yo, Ánguelo Manguiaterra, podría ayudarle a relacionarse con sucios indeseables como esos? ¡Ladrones de lo ajeno! Mire que agarro el garrote y no respondo, ¿eh? ¡Sono un hombre respetable! ¡Un hombre de familia! Mire, está espantando a mis buenos clientes con su osadía; y hacen bien en irse, porque no querrán ver lo que pienso hacerle. ¡Eso es váyanse, no sea que les salpique la sangre de este indeseable! ¡Largo, venga...! Uf, por fin se fueron ¡Ahora, rápido! Baje por esta trampilla. Encontrará a su contacto abajo, en la bodega.

Mientras tanto, en otra línea temporal de un universo alternativo...

Bueno, bueno, amigo... relájese. Si se ha cansado de beber lo de siempre puedo ofrecerle algo más selecto. El humilde Muchachuelo Achispado funciona gracias al talento que tuvieron mis antepasados en la noble tarea de la elaboración de licores, y gracias también a la habilidad de un servidor de generar productos de la misma calidad que antaño. Iré a por una de las cosechas que tengo guardadas a buen recaudo, pero espero a cambio ver lo sobre la barra lo que vale la botella cuando salga de la bodega.


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En este mundo que nos ha tocado vivir nada sale gratis... ¿Nada? ¡No! Un puñado de irreductibles tercos desafían hoy y siempre al sistema que los oprime, a base de buena voluntad, sentido lógico de lo que es correcto e incorrecto y afán de compartir con los demás lo poco que tienen.

La cultura disponible en internet no aparece por arte de magia. Hayamos descargado algún disco de esos llorones que cantan, buscado información acerca del ornitorrinco o visto algún vídeo del ritual de apareamiento de la especie humana, lo cierto es que detrás de eso hubo alguien que se tomó la molestia de crearlo, subirlo, copiarlo, colgarlo o como lo queráis llamar; y en ocasiones, hasta pagado dinero por ello. Es cierto que gratis del todo no es, ya que tenemos que disponer previamente de un ordenador y conexión a internet o alquilar su uso en un cibercafé (los ordenadores de los institutos y otros centros públicos están censurados: no puedes visitar rebelion.org ni descargar del eMule o Torrent pero sí visitar la página de la falange española, ¡toma Canguro, sun of a beach!), pero menos da una piedra.

Todo esto que os cuento va dado para desmentir un mito: todavía hay gente que compra discos, entre otras cosas. Yo lo hago una vez al año, con suerte y cuando el dinero que tengo me lo permite. El último que compré fue Into the Light, el último disco de Erdenstern. ¿Os acordáis? De mi primer post como Niño Borracho, hace treinta semanas nada menos. Me animé a comprarlo a la que tuve ocasión porque me volví loco buscándolo durante meses por la red; un montón de reseñas y ni un solo enlace de descarga válido. Pero como dice el dicho sarna con gusto no pica, siempre y cuando sepa que lo que voy a comprar merece la pena. Este grupo en concreto me lo demostró al ver que en su página web tenían varios de sus discos en descarga gratuita y por supuesto, porque lo que escuché era genial. El disco me ha parecido una pasada: se trata de un doble CD de edición limitada, cada uno dividido en dos etapas que representan los reinos antiguos, el imperio de la fe, la era del vapor y los últimos días de un mundo imaginario. En total treinta y ocho pistas, más de dos horas y media de buena música ambiental. Así sí merece la pena dejarse los cuartos, en un grupo que no depende de discográficas, original y con creatividad. Es más, diré que tuvieron la decencia de enviarme el disco dos veces, ya que la primera ocasión el envío se perdió durante la huelga de transportes alemana de hace unos meses.

Aprovechando la coyuntura voy a volver a tocar el tema del negocio en la música. Mi paranoia me dicta el siguiente esquema: los “artistas” de nuestro país y sus representantes en las discográficas se quejan de sus escasas ventas, la S.G.A.E. puede entrar a saco en la boda de tu prima para decir que estás robando la propiedad intelectual de sus defendidos al tener puesto un hilo musical cuando estás pelando las gambas y aparentemente solo tenemos entre cuarenta (principales) y cien (de la cien) artistas que viven del cuento del famoseo y la moda de turno, para luego vegetar hasta hacer versiones de sus propios temas aún mas hediondas que las primeras (Dover / Jarabe de palo) y finalmente morirse de la forma que más les plazca, artística o literalmente. Yo me pregunto: ¿y si lo que ocurre en realidad es que su música es la bazofia más barata y fácil de hacer? ¿Y si en realidad lo que hacen es frustrarse porque no nos tragamos la gran mentira de que ellos son lo mejor de lo mejor? ¿Y si usan esas vanas excusas para minar nuestros derechos? En serio, ni engañando a sus familiares comprarían esa basura de buena gana. Usan como excusa a unos pobres infelices (Ramoncín, Bisbal) que se quejan del top-manta y las descargas ilegales cuando deberían dar las gracias a todos esos petardos y petardas que han pagado dos euros a un pobre desgraciado de la calle para escucharles. ¿Sabéis quienes determinan cuales son los artistas más vendidos del momento, quienes adquieren un disco de oro o platino nada más salir al mercado? No somos ni tú ni yo, sino el señor Carrefour , Fnac y Corte Inglés, entre otros, que son los que compran decenas de miles de discos de una tacada para luego revendérnoslos más caros aún, lo mismo que ocurre con los libros y películas. Con tan solo ponerlos en los estantes, ya son los más vendidos. En mi pueblo eso se conoce como estafa.



Además, se me antoja que todos aquellos que realmente viven la música y no de la música serían reconocidos por su valor, los desgraciados que no saben ni tocar un instrumento acabarían tirando de pico y pala como cualquier hijo de vecino, pero eso no ocurrirá mientras sigan metiéndoselos a la gente por las orejas a través de la radio, la televisión y revistas que dictan lo que es cool y lo que no. ¿Habéis oído alguna vez alguna mala crítica sobre algún disco de Bunbury? ¿Y de Natalia o Fran Perea? La respuesta es que no. En serio, conozco gente que en su día dejó de comprar El Jueves y se pasó a la Vale! o la SuperPop porque en vez de reírse se descojonaban. Poca gente ha oído hablar de los desfalcos a hacienda por parte de Alejandro Sanz, Julio Iglesias, Isabel Pantoja y Ana Torroja, entre otros energúmenos. Pocos saben que el “solidario” Bono (el de U2) paga sus impuestos en las Islas Caimán (como dijeron en Muchachada Nui, “he prestado mi imagen... y poco más”).

Pretenden meternos en la cabeza la idea de que no nos guste lo diferente, lo innovador, aquello que tenga posibilidades de fracasar por ser mínimamente original o de no alcanzar un buen número de ventas. Quieren convertirnos a todos en una masa clónica, que compre de forma compulsiva lo mismo de siempre, para no tener ni siquiera que esforzarse en pensar lo más mínimo en renovarse. El sota-caballo-rey del pop español siempre ha sido el mismo (menos en los ochenta, sobre los cuales es posible que vomite en otra ocasión). A eso se reduce todo. Mientras otros países podían disfrutar de Deep Purple, bailar con los Beatles o alucinar con Pink Floyd, nosotros nos merecíamos a los Pecos, el Fary, el Dúo Dinámico, los Parchís y los Hombres G; pues como dijo el difunto Antonio Canta (el del un limón y medio limón, dos limones y así sucesivamente), ¡“G” de gilipollas! No es que seamos unos ladrones, ¡es que no queremos pagar unos precios abusivos por algo que no lo merece, joder! ¡Ellos son los ladrones! Utilizan excusas inventadas a partir de su propia fantasía de realidad para ir a por nosotros con todas las de la ley. Es como decir “oye, como no compras en mi negocio voy a tu casa y me llevo lo que encuentre porque mi chalé y mi Porche Cayenne no se pagan solos”. Pues por mi parte tienen el derecho a morirse y a poco más.

¿Cuántos músicos habrá tocando en la calle con mil veces más ganas de crear música que toda esa panda de maniquíes sin personalidad propia? ¿Cuantas veces habremos pagado por ir a un concierto y nos han tocado las narices de un modo u otro, bien sea por el descarado playback o porque están tan pasados de rosca que ni atinan a encontrar el escenario? Un claro ejemplo fue el Rock In Rio de Madrid, una oda a la morbosidad de ver qué se había metido Amy Winehouse antes de salir, o los conciertos de Lady Gaga, en los que vomita mientras sigue sonando su voz y a la gente le da lo mismo, o incluso la adora por ello, no os miento. ¿Acaso eso no es un robo? Y no intentéis reclamar si no os gusta, porque ¡romper el precinto para saber si lo que te has comprado te gusta realmente es un contrato sagrado!

En resumen, os aconsejo que dejéis que se pudran en la miseria todos aquellos loros de repetición que no tienen talento ninguno y que no cedáis a los chantajes del gigante, que no os hagan sentir culpables en absoluto por compartir con vuestros allegados o desconocidos el arte y conocimientos a los cuales hayáis tenido acceso; ya puede decir misa quien sea porque no lo sois. Yo mientras tanto intentaré seguir divulgando a través de la Biblioteca aquellos grupos y artistas que creo merecen la pena en beneficio de vosotros, jugadores de rol y wargames y frikis en general, que os tomáis la molestia de leer mis payasadas y mis locuras.


El Niño Borracho / El escriba Skaven / U.R.R. Esti

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. (Reverencia mientras me quito el sombrero) :P

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  2. Aunque parezca mentira, hay mucha gente que es sumamente mala en algo y sin embargo vive de ello. Te acompaño en el sentimiento, he estudiado música en el conservatorio y me suele dar verguenza ajena lo que ponen en la radio (hasta en sitios como radio 3 donde presumen de estar tan culturizados ellos). De todos modos, para gustos colores, el problema viene cuando la gente adoradora de la basura no respeta los gustos ajenos (que tristemente también es bastante común), hasta que se pone de moda (pijas con camiseta de los Ramones, anyone?). Cambiando de tema, he encontrado unas minis antañosas (de diseño y de precio!), no se si te sonarán, ¿qué te parecen?:
    http://www.battlezone-miniatures.co.uk/shop/product/1005

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    1. Me recuerdan mucho a algunos modelos de Guerreros del Caos del año de la Tarara (sobre todo a los de Slaanesh)

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    2. En Youtube tenías a Ramoncín, precisamente hablando después de hacer un concierto en Radio 3 en el que cantó una versión de Nirvana "perfectamente semitonado", palabras textuales suyas. ¿Qué se puede esperar de un hombre que el "99% de las veces roza la perfección" (de nuevo, palabras suyas)? Es cierto, Radio 3 ha perdido mucho.

      No te desanimes, el arte es así de cruel aveces.

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  3. Llevas mucho veneno dentro Niño, Eso te puede acabar pasando factura, y los ataques al corazón son muy malos. XD

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    1. la única cura es no dejar el veneno dentro. Si encima de que os intento hacer un regalo van y me chafan el post... ¡Morid-morid!

      http://www.taringa.net/posts/musica/15763842/Musica-para-jugar-a-Rol-_Mediafire_.html

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  4. A todo aquel que le interese, para ver el "regalo", buscad "einfort taringa" en Google. Entre los tres post existentes se encuentra uno que iré actualizando con discos y demás música. Saludos a todos.

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